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10 Cumbias / Juan Francisco Ruocco

El zar de Velociraptors, la revista más copada de todas, corta un toque con la cultura pop y la divulgación científica para hacer apología de la droga. Ah y también nos cuenta sobre sus cumbias favoritas, wacha:

velociraptors

 

 “Yo tomo licor”, Amar Azul.

Primer asalto de mi vida. Fue en la casa de una compañera del colegio. Dorrego y Anastasio Girardot. Villa Crespo profundo. Atrás de la cancha de Atlanta. Camisa blanca, jean y las All Star negras de mi hermana. Perfumado y peinado con gomina. Aunque a los 11 años era un gordito tetón, eso no me impidió encarar a la piba que me gustaba y pedirle que sea mi novia. Gabriela se llamaba. Una flacucha pálida, que años después peló un ojete que hacía temblar a Pampita. Para mi sorpresa, la piba me dijo que sí ¿Qué sonaba de fondo en ese asalto? Amar Azul vieja. Desde entonces es un himno de mi corazón.

“La cumbia me divierte y me excita.”

 

“La danza de los mirlos”, Los Mirlos.

El King Crimson de la cumbia. Existe la cumbia progresiva  y es esto. Nada más. Ritmo, ritmo y más ritmo. Todo lo demás está de regalo. Los puristas del género. La base de la cadencia rancia de la cumbia. La papa está acá y en ningún otro lado. No busquen más.

 

“El Soguero”, Mala Fama.

Frases como “A mí me cabe el escabio y a vos te cabe el zopeda” te hacen pensar que llegaste a la cumbre de la poesía nacional. El Martín Fierro es apenas una reliquia polvorienta de la tradición gauchesca y Hernán Coronel su espíritu vivo. Si me preguntan a mi “Ritmo y Sustancia” junto a “Valentín Alsina” de 2 Minutos y “El exceso” de Flema son las obras fundamentales del punk argentino ¿Por la música? No, la música es cumbia villera ortodoxa. Por la actitud. Conurbana y marginal.

Mala Fama es lo más anti-establishment que escuché en mi vida. Es la oda a la fisura, a la vagancia, a ranchar. A la gira. A la vida viejo, a la vida. Sueño con algún día tocar todo este disco pero en Black Metal. Dentro de 20 años lo van a estudiar en Puán y en Sociales como un pináculo de la cultura subalterna. En serio. Anotá y después me contás.

La tapa parece un disco de los Ramones. El teclado Casio (mi abuela tenía el mismo, lo reconozco por el sonido) de Cristian Galarza tienen momentos sublimes con bases que te parten el marulo. La poesía fisura es sublime. Conceptos como “Soguero”, “Mala fama”, “Ropa prestada”, “Guampa chata”. Un sin fin de palabras que un gil de capital como yo no tenía idea que existían y que cuando las escuché por primera vez, me rompieron la cabeza.

“Te la dabas de zochori pero eras un ratón. Anoche saltó la ficha de tu verdadera vocación.”

 

“Yo tengo una piedra”, Damas Gratis.

Pablito se la estaba poniendo abajo de los dientes. No había que ser muy piola para darse cuenta.  Y le pintó hacer un temazo que habla de la falopa, con ritmo y con rima. La manija hecha canción. Agarrar la curva a 120 y ponérsela. Fue el primer tema que escuché hablar de falopa. Me lo pasó, obvio, un amigo falopero que conocí a los 15.

“Yo quiero vivir, que no me falten aspirinas. Nunca dejar de tomar.”

 

“El tano pastita”, Pibes Chorros.

Los doppelgänger de Damas Gratis. Si Damas Gratis son los stones, Pibes Chorros son los who. El teclado de Ariel por momentos es hipnótico, aunque lejos de la musicalidad lograda por Lescano. Acierto increíble el de sacar la ficha al Tano merquero. Que es uno de esos estereotipos que uno se cruza por la calle todo el tiempo. Ese de remera escote en V, tachero, pizzero o que maneja un restorán. Tiene amor por los ravioles con la vieja y la merca rica, rica, amarga.

“Se sirve, se sirve, nunca dice basta.”

 

“La lata”, Supermerka2.

Teclados supersónicos. Rancios como batata podrida. Cumbia hablando de pegar PVC barato y romperse la jeta contra el cordón como sea. Primavera Kirchnerista. El nacimiento del reviente como concepto central en la cumbia, acompañado de una nueva dimensión musical. El ritmo sonidero del 2003.

“Si tu viejo es zapaterooo…”

 

“Para la gilada”, Meta Güacha.

Otra canción que habla de mezclar escabio y sustancia. El estribillo es todo. La gilada, los huevos de la hinchada, perfecto. Sin fallas. Pueden apreciar que tengo un tema con las sustancias. En fin,  es la temática que más me copa de la cumbia ¿De qué voy a escribir, de análisis literario?

“Me dicen que está mezcladito.”

 

“Vienes y te vas”, La Base.

Llegó el turno del amor. Porque hay espacio siempre para el noble sentimiento en esta gira de excesos ¿No es el peor de todos? ¿El que más daño hace? Bueno este tema va dedicado a todas las histéricas que me crucé en mi vida. Decidite flaca, o querés verga o no querés verga. Un abrazo para Caseros.

“No sé si soy feliz lejos de ti.”

 

“La fiesta de tu hermana”, Altos Cumbieros.

Por tu hermana.

“¿Quién la quiere soplar?”

“Soy paraguayo y qué”, Damas Gratis.

No sé nada de Cumbia, pero para mí, después de Mala Fama, Damas Gratis es la mejor banda de cumbia. ¿Como carajo elegís sólo un tema? Tuve que elegir dos. Este lo descubrí en 10 Años de oro. Fumado es un viaje que te descona. El ritmo en manos de Lescano agarró un nuevo vuelo. Definió un estilo, una identidad un sonido imborrable. La nueva religión es el Roland AK-47. Toda una metáfora del tipo.

“¿ Y cómo se dice “chupar” en Barrio Obrero?”

 

Juan Francisco Ruocco

BURRA