10 Cumbias para hacer running

El running o la sistematización de la actividad deportiva que reglamentó indumentaria, lugares y hasta tiempos que cumplir, en una búsqueda perversa para que te sientas un personaje de publicidad del sector bancario en tu tiempo libre, como trasfondo de una carrera eterna por llegar a metas que no le importan a nadie.

¿Suena exagerado? Lo decían Vinnai y Panzeri en los setentas: En los campos deportivos se prologan la falta de libertad del trabajo alienado, que los dominados alcanzan a divisar tan pronto como su propia falta de libertad. Por eso, la integración del tiempo libre (a la vida laboral) se logra sin fricciones, los hombres no advierten cómo carecen de libertad incluso allí donde más libres se sienten”.

Es la misma merseada que vació de contenido al paddle en los 90s, y que, si pudiera, se cargaría con los deportes populares, puteando jugadores de todos los niveles porque no se apegan a la periodización táctica supuesta, con falacias escandalosas de por medio; Por supuesto que si uno en el trabajo no hace determinada cosas lo echan, pero con qué necesidad trasladamos esa lógica a los ámbitos donde teóricamente debiéramos divertirnos.

Más acá de todo eso, está el irse a correr un rato escuchando música, una actividad que puede cambiarte el humor del día, y no porque vayas a mejorar la condición física (que depende de muchas otras cuestiones); el ejercicio ayuda al bocho, te activa y te hace pensar mejor. No es autoayuda, es ciencia, y hasta que avance un poco más, la creación de endorfinas a través de la actividad física es la manera más barata (y sana) de bajar un cambio.

En fin, diez cumbias para terminar con la idea de que se entrena sufriendo. Que sufran los chetos o vos, por hacerte policía.

La danza de los mirlos (cumbia de los pajaritos) – Los Mirlos

Te lo dice el profesor de gimnasia a los seis años pero hasta los veintipico no le das bola, la regla es no arrancar a toda máquina porque te quedas sin nafta enseguida, por lo tanto la primera debe servir de calentamiento (warm up song si vivís de Av. Santa Fe para arriba), pero  también darte ganas de arrancar, y si el punteo del bajo no te activa mejor volvete a tu casa a mirar Intrusos.

Cumbia Poder – La Repartija

“Luna llena mi alma de cumbia, saca de mi la locura y llévame a la luz y a la paz”. Les decíamos que correr sirve para ordenar el bocho y esta versión conurbanera, punk, con poca sutileza y muchos huevos del clásico de Celso Piña (grabada mucho antes de que en Niceto se enterasen de la existencia del mexicano), funciona para enfocarse y cargarse de energía para el resto de la corrida.

La Repartija, from Bolougne, te juntaba miembros de distintas bandas de cumbia villera. En vivo te pasaban por arriba, pero no se supo mucho más de ellos porque uno formaba parte del Opus Dei.

Choque de Cometas – La Nueva Luna

La Nueva Luna es a la cumbia lo que AC/DC al rock, entran bien en cualquier lista, le gustan a todos y tienen los mejores punteos del mundo. El tema funciona para establecer un ritmo medio de carrera.

Otro medio tiempo, medio místico, siguiendo con la regla de no romperse en los quince iniciales, para marcar el paso, encontrar la respiración y llevar la cabeza hacia el recuerdo de días de vacaciones, fiestas al aire libre y chori en patas.

Corre Corazón – Jackita

“Así que corre como siempre y no mires atrás”, la genial Jackita, de voz dulzona y menciones reiteradas al Adri Music, nos recuerda que la carrera se vuelven más personales con los kilómetros, y que es momento de levantar el ritmo.

El Don – La Liga ft Alika

Hay un punto clave, que es cuando todavía no llegaste a la mitad y el cansancio asoma, ahí es cuando debiera aparecer el viejo y querido segundo aire, y si lo agarras, lo que sigue es el momento más rápido de la carrera.

Si estás cansado y no te funciona el mantra de Murakami de repetirte “no soy humano, soy una maquina” para seguir, aprovecha aquello de que uno es uno y su circunstancia, y que tu circunstancia en ese momento es fundamentalmente lo que estas escuchando. Es en ese lugar donde este hit que no fue se hace fuerte: melodía marcial, mensaje bien arriba y un estribillo que invita a meter un pique corto inolvidable  para que los caretas del free run (primos hermanos de los chetos del parkour) la vayan a buscar al ángulo.

Pasito tun tun – Los Chicos de la Vía

Aprovechando la levantada, una canción para sostener un ritmo alto, de melodía inolvidable, sostenida desde el acordeón y ampliada por los bronces, la versión de Los Chicos de la Vía es capaz de poner a bailar a un hogar para ancianos un domingo a la tarde, por lo que debería funcionar sin problemas para extender el tramo más fuerte de la carrera, con el doble estribillo y el cambio de marcha como aliados principales.

Correla que va en chancleta – Los Gedes

El Ska es un género subestimado en general, y más amigo de la cumbia (sobretodo argentina), de lo que se supone.

En esta gema de Los Gedes, incluida en el imprescindible Con Síndrome de abstinencia, la por entonces banda del Pepo se disfraza de unos Specials fanatizados por el Yayo del Cuarteto Obrero. Son 2:22, a puro 2tone cumbiero con el humor como factor clave, y créanme que es fundamental cagarse un poco de risa para completar el tramo más duro de la carrera.

El perdedor – Tambo Tambo

Otra que nos dicen de chicos y no hacemos caso, siempre es bueno bajar el ritmo progresivamente y no terminar de correr de golpe.

Esta canción, además de implementar un ritmo ideal para el cierre, tiene el don compartido con varios temas de La Nueva Luna u Onda Sabanera, de trasladarte, apenas identificás el fraseo del acordeón, a momentos felices (fiestas, bailes, fugazzeta rellena, cosas así), y esa es justamente una de las mejores maneras de mantenerse en carrera: no pensar todo el tiempo en lo que estás haciendo.

¿No me creen? Piensen de que otro modo podrían contrarrestar los maratonistas la famosa tristeza del corredor de larga distancia (o de media), sino fuera abstrayéndose y enfocándose en alguna otra cosa que los haga seguir.

Ah, y sí sos de los que piensan que el tema es medio bajón, pensá que tipos como Lemmy hicieron una carrera desde el rencor y tienen mejores mantras para repetirte que Murakami: nacer para perder, vivir para ganar.

Mi Credo – Mak Donal

Dicen que es una buena práctica programarse siempre la misma canción hacia el cierre del ejercicio. Es decir, contrariamente a lo que pasa con el tema que programamos de despertador (que a las dos semanas lo odiamos), aquel que se asocia al final de la carrera va a darte alegría y tranquilidad para disfrutar el último tramo.

En la modesta experiencia de quien escribe como corredor aficionado, el cierre, si te queda aire, suele coincidir con el momento más reflexivo. Por lo que se impone cerrar con este cover de Almafuerte versión MakDonal, que a diferencia de la que hiciera Supermerka2 con “Dijo el droguero al drogador”, mantiene la solemnidad de la canción (bah, salvo por la muletilla descolgada de  “levante la mano que seguimo´ de joda”), enmarcada en un medio tiempo villero que banca la lírica, permite cerrar con la cabeza descansada y con la cuota de épica suficiente como para hacer lo que haya que hacer mañana o en el resto del día.

Rehidratarse

La cumbia de la cerveza – Grupo Soñador

La cerveza está avalada como rehidratante, de hecho existe un movimiento de corredores cerveceros y una frase de Murakami al respecto que vale la pena para cerrar:

“Me tomo una cerveza Amstel todo lo fría que quiero. Por supuesto, está buenísima. Pero la cerveza real no está tan buena como la que yo imaginaba y ansiaba fervientemente cuando corría. No existe en ninguna parte del mundo real nada tan bello como las fantasías que alberga quien ha perdido la cordura.”

Playlist


Matías Conde

 

BURRA