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95 / Te Demostraré, Los Charros

Te demostraré

“Sé que tienes un nuevo amor, sin embargo te deseo lo mejor…”

Temazo. Lo tenes en la cabeza desde hoy, ¿no sabés cómo seguía? Sí, ya se cual es ¿no es el de los unicornios que van desapareciendo? Ahhhh seeee, ese.

No, sabés que no ¿Cómo te los vas a confundir? Ocurre que, si uno se pone a revisar la trayectoria de los two-hit wonders, casi siempre pero casi siempre se encuentra con que el tema que la rompió toda fue el que salió primero y que el que la pegó medio de yapa llegó meses o años después. Miralos a los Survivor sino. “Burning Heart” (1985, Rocky IV) no llegó ni a atarle los cordones a “Eye of The Tiger” (1982, Rocky III).

Con el Grupo Sombras acá pasó algo parecido cuando “La Ventanita” reventó todos los charts y el segundo corte, “Pega la Vuelta”, nunca llegó a sembrar ni la mitad de las bombachas que su antecesor sobre el escenario de Agostini. Bajón.

¿Qué pasa cuando la memoria colectiva retiene mucho más el tema que sale segundo? ¿Y qué pasa cuando los dos son covers? Los Charros rompen todos los esquemas conocidos y encima se te llevan a la wacha sacándola a bailar entre el humo y ni cuenta te diste. Como decía el Toti hace unos años, Los Charros son algo que los chetos no pueden entender.

Aunque primero hay que poner en discusión si verdaderamente tienen sólo dos hitos, porque “Juan el Cartero” te pelea un tercer puesto con más dignidad que Sergio “Falopa del Nordelta” Massa. Lo mismo que “Te Extraño”, esa lavada de cara que le hace Daniel Cardozo al nefastísimo Marco Antonio Solís, el Arjona mersa-caché, si eso es físicamente posible. Ahora el que nos toca es Romeo Santos, pero ya no tenemos Charros que lo versionen. Se rompió todo.

En el mano a mano de hits charreros, el litigio da vencedor a “Amores Como el Nuestro” por paliza. Hasta fue bailado por nuestra Presidenta el último 25 de mayo y todos entendimos que para llegar a ese cargo los sábados a la noche hay que quedarse estudiando y no pisar un puto boliche en tu vida.

Ahora, bien que si suena “Como la Flor” todos se copan. La conocen. No saben la letra ni cómo chaucha se llama, pero la conocen ¿Cómo se explica? Si querés quedar como un champion o como el snob ortiva del cumpleaños te aviso que es un tema de la Gilda mexicana, Selena (no confundir con Gomez), cuya biopic tal vez habrás enganchado en alguna que otra tarde en que colgaste pensado “¿ésa es Jennifer Lopez?”. Sí, hermano, tremenda burrona, ¿viste?

En fin, nada importa más que saber que la versión de Los Charros es mejor e inmejorable, o será que el oído ya está tan avezado a la voz compinche de Cardozo y ese ritmo llevadero como la última de Mad Max. Na locura.

“Con cariño y mucho amor de los… CHARRRROOOOS” daba inicio a Te Demostraré, de 1995 y marcaría un momento bisagra en el corazón cumbiero. Pero si 1995 es Wonderwall, 1996 es la “Macarena” sonando en el Superbowl y como música oficial de la campaña de Bill Clinton para la reelección. ¿Entendés cómo venía la milonga?

Al atentado a la AMIA y a la muerte de Carlitos Hammond Jr. ya no les daba el cuero para tener relevancia en el mundo del “ya fue todo”. Se quedaban sin aire y antes del entretiempo pedían el cambio. Pronto serían opacados por el entrañable Caso Coppola: Samanta Farjat, Natalia Denegri y la irrupción al aire del inmenso Jacobo Winograd con MC Goldfarb animando la cosa. Todo por un jarrón con 40 gramos de sarlanga… vamos.

Es hora de que suene “Saca La Mano Antonio” en el carnaval carioca menemista, the party is caramelo point, flynn paff not deads y los pases vip tienen forma de control remoto.

El gran oído nacional estaba por fin listo para sacarse el olor a fogón hippie de encima pegándose una ducha de cumbia y saliendo pa la bailanta sin secarse el lope ni abrocharse la camisa. Y para poder emerger dentro de la movida tropical había que darla “de algo”.

Los de Commanche la daban de indios, los de Montana la daban de cowboys y Los Charros, bue… de charros…

Entonces, ¿qué mejor para olvidarse del Efecto Tequila del 94 que una banda que transpira falso mexicanismo con sangre chaqueña y el look del Diegote a flor de piel? 

Así, el 96 fue el año para convertirse en leyenda con el disco Corazón de Papel. Todo muy lindo, pero hoy hagamos justicia por Te Demostraré. Esa ópera prima olvidada y/o confundida con la ópera magna.

Para dejar en claro la grositud de estos tipos, a “Como la Flor” le seguía “Tres Heridas”, un cover de los mexicanos Bronco (1992) que continúa esta lógica frijolera de Los Charros y le agrega a la versión original más instrumentos, armonizaciones, ritmo, alegría. Hasta se siente el olor a parrilla de sociedad de fomento. La magia de todos los libros de Tolkien encerrada en un teclado Casio. La premisa se repite a lo largo de todo el disco a puro júbilo.

Uno de los bonus tracks es “Madre Soltera”, como para ir terminando bien arriba. Intro medio depresiva de 15 segundos, a lo canción de Chiquititas/Cebollitas y todo lo que generaba platita por aquel entonces, y empieza la fiesta. Dedicatoria “a las madres solteras del mundo” de parte del Cholo Olaya (representante de artistas tropicales y condenado a perpetua por el crimen del cantante de Karicia (posta)) y de los… CHARRRROOOOS.  Después, la poesía pura para describir un drama social sin perder el romanticismo por un microsegundo marca la pauta de distinción y elegancia del Dani Cardozo.

En el 97 mataron a Cabezas y pintó la seriedad por un ratito. Hoy Los Charros viven en los covers de sus covers que hacen los pseudo-punkies mufas, en la Bizarren y hasta hace poco en el pelo de Néstor Apuzzo, con un legado imprescindible al momento del karaoke, acá o en Kazajistán. Andá a escucharlos.

 

Pablo Sebastián Rojas

BURRA