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95/ Todos a bailar, Pancho y la Sonora Colorada

Todos en el mundo somos grasas
no hago distinción de sexo y raza,
sólo que unos lo disfrutan
y otros no pueden evitarlo.

Babasónicos, El Sumum. (1999)

La inigualable sensación de pinchar una piñata, y que una lluvia de caramelos y confites de todos los colores nos invadan la cabeza. Miren ahora a los chicos de tercer grado, nadando en el suelo entre un río de golosinas.

La fiesta de 15 de una señorita que aspira a ser mujer, frente a una multitud emocional que no puede creer cómo creció la nena. Padres, madres, sobrinos, nietos, etcéteras. Es la fiesta de la familia y de los animadores de turno.

Por último, la alta sociedad reunida para celebrar el cumpleaños del polémico juez recientemente jubilado. Muy rico el champagne, sí, pero las malas lenguas dicen que ahí tirás una línea de merca y no llega al piso. Bochinche VIP.

Como sea, se trata del viejo teorema que indica que todas las clases sociales sean unidas ante el inefable atractivo de la música popular. Así, Mirtha Legrand te saca a bailar a un Padre Farinello, y Margarita Barrientos se prende al mismo trencito de la alegría que integra Daniel Vila. Noches de gloria en la patria de Larralde.

Pancho y la Sonora Colorada fue un suceso de mitad de los ’90, pero que vio nacer sus actividades a principios de dicha década. Francisco Serra, líder del conjunto oriundo de Santa Fe, empezó su carrera siendo sesionista de artistas consagrados como León Gieco y Jaf. Mucho antes del estrellato, vale decirlo, él se ganaba la vida como lustrabotas y mozo.

Luego de tres discos de estudio de gran suceso ( Pancho y la Sonora Colorada, La Gallinita, El Matador), el grupo abrazó la masividad de la mano de Todos a bailar. En dicho álbum nos detendremos, agregando que Francisco Serra continúa actualmente en la actividad musical. Sin ir más lejos, hace dos años estuvo presentándose en Australia con su mítico Pancho y la Sonora Colorada. En aquel punto del planeta, como acá, su cumbia universal sigue haciendo transpirar a todo tipo de gente tras 25 años de existencia. 

Pancho y la Sonora Colorada, Todos a bailar. 1995. El sumum.

Pancho_Y_La_Sonora_Colorada-Todos_A_Bailar-

“Cachete, pechito y ombligo”. Caballito de batalla de Pancho que inundó los medios audiovisuales del país. Inocente y nocivo, pero adictivo.

“Cachete, pechito y ombligo dance versión”. Por si nos quedamos con las ganas, acto siguiente aparece una versión corte David Guetta para alargar el baile.

“Bailando”. Cumbia con porte varonil, en la senda de Sebastián y Pocho La Pantera. Una faceta desconocida por parte de Francisco Serra, que por cierto, muy bien le sienta. Punto para el violero en este tema.

“El León Manuel Santillán”. El boom Cadillac de aquel entonces hace que Pancho se cuelgue de Vicentico y compañía. Respetuosa y aprobadísima intervención artística; mucho mejor que la de Catupecu Machu, inclusive.

“Morir de amor”. Salsa y guaracha para todos y todas, sabor a camisas hawaianas y sudor en la piel.

“El manicero”. Continuando con el sonido de la canción anterior, ésta amplía el imaginario festivo que ofrece Pancho y sus compinches bailarinas de polleras cortas.

“Cachete, Pechito y Ombligo extended remix”. Ya estuvo suave.

“El chicle”. Una goma de mascar incrustada en el zapato de nuestro héroe impide al mismo intercambiar pasos con una morenita. Suele suceder.

“El chicle dance versión”. Nuevo artilugio para rellenar el disco. Un momento epifánico podría acontecer en la pista si algún DJ contemporáneo utiliza esta versión en su set.

“Cumbia caliente”. La expresión tropical es lo que sin duda tan bien transmite el espíritu de Pancho y la Sonora Colorada, y de este modo, lo hace repercutir en el cuerpo y alma de los escuchas.

“Dime”. Costado melodramático de Pancho que necesitábamos conocer.

Enganchados: “Cumbia gaucha”, “Juana la cubana”, “Salomé”. Sprint final que extiende el estado de borrachera sentimental y enajenación mental.

“El chicle extended remix”. Gracias por venir.

Federico Durán

BURRA