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Burra en la Fiesta nacional de la Cumbia Santafesina

Cuatro, cinco y seis de Noviembre. La prueba de que la cumbia santafesina es escorpiana: Poderosa, inevitable, mística, profunda, sensual. Contagiosa e inolvidable. La cumbia santafesina demostró que desde siempre estuvo a la altura de las circunstancias, que no es el río Paraná el que separa a los corazones en edades o en las tribunas de Colón y de Unión, sino que es el motor de un frente cultural hermoso que nos hizo transpirar con el talento de los mejores.

Durante tres Lunas, se le cantó a la traición, al desamor, al delito, a la pasión y a las nuevas oportunidades con la misma intensidad. Nenes vestidos de superhéroes con la vincha de Mario Pereyra. Dos amigas de sesenta años abrazadas a la valla, pidiéndole a Pastor de los Santos que no se muera nunca; una mamá con el bebé dormido a upa que, sin perturbarlo, podía moverse hacia los lados haciendo un acto de justicia a la cadencia litoraleña.

Hipódromo de las Flores, fuegos artificiales, sensación térmica entre los treinta y los treinta y cinco grados. Ningún caído por un funesto y porteño golpe de calor, ningún ofendido por los controles policiales: el padrón electoral santafesino de pie para abrir los brazos hacia el Cielo y hacia los acordeones.

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Primera Luna

No tenés distracciones. Se trata de bailar todo el tiempo. En el escenario siempre hay una propuesta. Cuando hablo de distracciones me refiero a esa oferta cultural impostada que suelen existir en los eventos populares que van desde alguna novedad tecnológica presentada desde “lo nacional”, pasando por actividades culturales fundamentadas en una pedagogía vigilante y culpógena, a atracciones de parque de diversiones de baja sintonía. Esto es cumbia santafesina y eso es suficiente.

La entrada cuesta 100 pesos. Afuera hay choris por 25. Un vaso enorme de cerveza sale 40. Para todo lo demás existe este line up soñado: Habana Combo, Los del Málaga, Los Llamadores, La Contra, Juanjo, Los Bam Band, Trinidad, Nico Mattioli y  Sergio Torres y Los Dueños del Swing.

Nico Mattioli homenajeó a su padre y si mirabas al cielo flashabas esta escena:

Leo

Lo necesitamos para vivir.

El cierre estuvo a cargo de Sergio Torres y Los Dueños del Swing, del estruendo y de Google.

Una gacetilla póstuma va a contar que el hipódromo vibró corte isla de Lost.

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Segunda Luna

Sos tu propio trickster. Es una fiesta popular.

Las medidas de seguridad son implacables, quizás excesivas, porque vas a escuchar cumbia no a visitar a los llluminatis que inventaron a Justin Bieber.

Diana La Única, con nombre de quiromántica y perfil Roxette, abrió la fiesta con covers de canciones que salen en los 40 Principales, si es que todavía existen los 40 Principales.

Cantó “Tú y de nuevo tú de Noelia, la que se quedó en tetas en lo de Susana.

Los Tekilas

“Dios este fin de semana escucha cumbia santafesina”. Con esta declaración tan mística como real arrancó su show el gran Julio Maidana y sus Tekilas.

Metieron coros que no tienen nada que envidiarle a los faunos de Crosby & Nash, y tocaron varios clásicos como “Tu Cucu” – esa que habla de entregarle un cucurucho a tu cucu que es un imán que te atrapa – y hasta pintó “Bombón asesino”.

El Combo 10 con una disposición de banda que te daba para flashar folk onda Neil Young y sus hits viciosos de finalidad cristiana.

Los Klandestinos comenzaron el show con unas violas que recordaban al mismísimo Juan Carlos Denis y cerraron el show con un cover de Los Totora. El show incluyó FUEGO, coreos zarpadas y outfit especial para la ocasión.

Carlos

“Y pienso en ti, mi fórmula de amor”. Agite del corazón roto y una avalancha de covers deliciosos para Los del Maranaho y su arruine crónico, con la presencia fatal y sentimental de su frontman, Carlos Cupistte, que es como si todo el tiempo estuviese interpretando “Interstate Love Song”.

Le dedicaron a todos los remiseros “Qué se siente”.

THE MASTER

Mario Pereyra dispuesto a detonar y luchando por el metal. Uno de los mejores shows de la fiesta. Un clímax atómico con “No me haces daño”, en un show que pedía mosh. La octava maravilla.

No se vayan de este planeta sin ver a Mario Pereyra en vivo.

Jose Pablo Feinmann

La Sonora Bonita se volvió a juntar después de 16 años y tienen un programa de cable. Ezequiel El Brujo y su momento #NiUnaMenos. Kaniche peló alto violero, tiró algunas postas de autoayuda y le ofrendaron un corpiño azul. La noche la cerró Coty Hernández con más bises que Los Ramones.

Kaniche

Una gacetilla póstuma dirá que 17000 almas disfrutaron de la fiesta. Científicos de una ciudad yanqui incomprobable confirmarán este dato.

Una fiesta popular

Tercera Luna

Último día. Es el fin. La fiesta se despide bien arriba, como Walter Olmos. Es el turno de Pandilla 4-20, Los Cumbiambas, Los Tropicanos, Pastor de los Santos, Yuli y Los Girasoles, Grupo Alegría y sus 40 años, Grupo Cali, un homenaje al Cuarteto Imperial, Los Palmeras y el gobernador de la provincia, Miguel Lifschitz.

El set de Rito Enrique y Los Tropicanos consistió en  una serie de boleros adaptados a su estilo y una declaración que da cuenta de la importancia de la fiesta para los artistas: “Como dijo un amigo, tenemos un documento nacional de identidad: La Fiesta Nacional de la Cumbia Santafesina”.

Yuli

En el mismo sentido y a partir de la cumbia como identidad un impecable Yuli de Yuli & The Girasoles recordó a Chani – el gran impulsor de la movida –  y nos trajó todos sus clásicos, entre testimoniales, folclóricos, creepys y delictivos: “Voy a seguir sus pasos, voy a buscarlos al más allá”.

Un pochoclero le ofrendó pochoclos.

NO TE MUERAS NUNCA

Simplemente Pastor de los Santos: “Gracias por haberme matado el hambre durante años”. Su público le respondió con un “NO TE MUERAS NUNCA” y la flashó toda con su cumbia marcial.

Alegría

Luces, fuego, sale histeria total: La presentación del Grupo Alegría en su cumple 40 y a la memoria del abuelo Raggio fue uno de los grandes momentos de la fiesta. El point fue Coty Hernández again, pero esta vez como invitado, performer y canalizador de cualquier tipo de energía que se vincule a la parranda.

El Grupo Cali cayó con toda su elegancia con canciones melosas y apasionadas como para hacerle el amor a Sting de diferentes maneras.

Un homenaje al Cuarteto Imperial, para no olvidar de dónde venimos. Unas palabras del gobernador para ver hacia dónde vamos. Un show de Los Palmeras como mantra y prueba de fe. “Lo regalado es mio y se acabó, no lo devuelvo”.

Una gacetilla póstuma dirá que la cumbia santafesina es orgullo nacional. Y será cierto.

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Florencia García Alegre – Sebastián Caraballo

BURRA