0

Cumbia La Reina / Pablo Coronel

BURRA salió de excursión y fue al cine!

Fuimos al BAFICI a ver Cumbia La Reina, el docu de Pablo Coronel y tenemos todo esto para comentarte:

cumbia la reina

La cuestión empieza en el ’50. La revisión, también. Pero no tendría sentido dar más detalles al respecto. Una investigación tan periodística como romántica. La cumbia que refleja el corazón del santiagueño oculto que ni por poeta ni por inventor la opinión pública lo destaca. La cumbia nacional nace en donde la temperatura promedio es de 35 grados. Nace a la par del “Club del clan” y de los oligofrénicos que bajan línea y cosechan poco y nada. Y deviene de gente que creció bajo la misma temperatura en otra latitud.

Las etapas son muy claras: influencia, nacimiento, dentición, explosión, asimilación, argentinización, eternidad.

El recorrido empieza con los Wawancó, un grupo de amigos, que tenían mejor instituida la Patria Grande que cualquier fundamentalista kapanguero. Porque tenían tiempo, componían cumbia sin saberlo.”Los tangueros se comenzaron a separar. La mujer empezó a bailar”. Con las palabras justas el amigo Castellón describe al fenómeno cumbiero.

De ahí, El cuarteto imperial, militante del acordeón tan litoraleño como armónico.

Los del Trópico nacían por el ’70 por pura autogestión; aplicaron bandoneón porque no conseguían acordeón. La bandurria la sacaron a oído.  Dentición, la carroña deviene en manjar porque, a partir de las inundaciones se reproducen los lapachos; porque existe Santiago del Estero, porque, capricorniano, nació Koli Arce que a los 13 años y con una botella de gaseosa y con incesantes compases de 3/4 parió a la guaracha santiagueña que encontró su estadio superior en El Quinteto Imperial.

Fantástico Bailable:

Marcela, rubia de un metro setenta recorre junto a la cámara el panteón en el que descansan los restos de su amado. Cuenta que a Koli lo conoció en un baile de Once y que enloqueció de cumbia y amor. Otro parate de la película: la cumbia es el mensaje del amor. Un mensaje mucho más claro que el de Violeta Rivas. El club del clan versus el interior. El cráneo de RCA versus el piso de tierra, el techo de chapa y el cordón de lamparitas a batería porque ni de electricidad se disponía. El placer del encuentro en el baile iba a existir. La revolución era esa y no bailar con otro el twist. La revolucionaria era la que engendraba cumbia. Ahí suena Marta, la santiagueña que a la par del despioje de los pibes inspiraba al cumbiero que no dejó de jactarse de que la historia era verídica.

La cima del mundo: 

Que le pese al que sea, difundido de parlante en parlante el Quinteto Imperial llenó un Luna en el ’86. Silencio total. Koli recita, inspirado por historias tan comunes como eternas, sólo palabras de amor. Arranca el bajo y revienta todo.

Menemato:

Ana María Casanova inspira la obra maestra del Quinteto. Mirtha lleva a un séquito cumbiero a almorzar con ella. La cumbia se mete en el porteño y en la clase media sin chistar; quizá como entretenimiento, quizá como algo exótico. El revisionismo se lo dejamos a alguien mejor alimentado que nosotros.

A continuación, las boy bands. Las discográficas cumbieras olieron bien al negocio: chicos con el talento suficiente, pero bronceados, pelilargos. Volcán ocupó tanto Rosario como Fito Páez. ¿Atropello? Sensatez, las bebas sabían elegir. Tuvieron que caer camiones hidrantes para que, después de ocho horas, Roberto Edgar pudiera volver a casa.

Gilda, la milagrosa:

Nos tocó el corazón. Nuestra producción fue al Santuario. La producción de la película fue a la Chaca. Se viaja al pasado y aparece la mamá de Santo Biasatti. El carnet del club de fans se tramita en la oficina de Toti. En el presente, Violeta Lo Ré nos hace conmover. También un fan anónimo con paralelismos y numerología.

Amar azul:

La delicadeza con la que les bancan la gira. Miguel cuenta que Pablito Lescano estaba lesionado y le compuso tres temas. “En vez de Laura, ponele Estela”, le pidió.

Pablito:

“Desde villa 31, hasta las Cañitas. El que quiere escuchar, que pare la oreja”. Síntesis perfecta.

Tesis:

Los rugbiers no tuvieron cabida. Sólo se hace cumbia el amor sensato que surge de las vísceras. Dj’s, Vj’s. La cumbia del tablón como antecedente de la cumbia electrónica. Metáfora deliciosa.

 

Florencia García Alegre

 

 

 

BURRA