#AltoFlashSantaFeTour2, la previa: Dalila, un cuerpo sin alma

AntropoBurra

En vísperas del acontecimiento del año, de nuestro verdadero Mundial (ver: Fiesta Nacional de la Cumbia Santafesina), las preguntas y el dolor de la gente lleva a este grupo de comunicadores entusiastas a investigar las resistencias entre los pueblos y cómo ésta desemboca en la ausencia de la luz de la diosa del verbo Amar en el escenario del Hipódromo de las Flores durante las lunas del primer fin de semana de noviembre.

Problema de Investigación:

La diosa del verbo amar no participaría de la Fiesta Nacional de la Cumbia Santafesina por haber nacido en Rosario.

Unidad de Información:

“Santa Fe es la Capital”. Ya en el 2009, santafesinos crearon una página en Facebook para poder destilar su veneno, hipótesis ontológicas, futbolísticas, macumberas y aleluyas por el Lole, hacia los rosarinos.

(ver: Maldición de Malinche)

Entre los términos más abrazados figuran los de “Rosario sucursal” y “rosarinos comegatos”, nada que no hayamos visto en Policías en Acción. El caso de Brigitte Lanzillotto es duro por ser real al expresar a la voluntad nacional en todas sus dimensiones:

“Ok, no sé por qué, pero odio Rosario. Así que por eso me uno a este grupo”.

Más atrás:

En el 2004, una encuesta realizada en la ciudad que siempre estuvo cerca reveló que sus nativos quieren una separación definitiva con Santa Fe. El verdadero dolor país. El estudio de opinión pública trabajó unos 400 casos arrojando que seis de cada diez rosarinos (61,8 por ciento) manifestó estar de acuerdo con que la ciudad sea plenamente autónoma como lo es Buenos Aires.

Mucho más atrás:

En 1912 Lisandro de la Torre presentó un proyecto de ley sobre la autonomía municipal en la Cámara de Diputados de la Nación. Años más tarde Rosario y Santa Fe gozaron de esta facultad al sancionarse la Constitución provincial de 1921, pero el conservadurismo, el precio de la carne, los tiros y los milicos hicieron que la iniciativa navegue al menos hasta este noviembre en las aguas del olvido del Paraná.

Clamando por Dalila:

Hoy Revista Burra te trae lo que te está negando la gobernación santafesina. Y no, no son tus derechos precisamente.

1999: Dalila, Un cuerpo sin alma

Alguien entrado en años puede pensar que esto deviene del italiano que no entendió la lógica del playback en TV: Nicola Di Bari. En 25 minutos, Dalila Alejandra Molina Chanquia, quien todavía no era mundialmente reconocida como la Diosa del verbo Amar (todavía colorada y a la orilla del Paraná) ofrece a la Nación la calidez de su voz y la claridad de sus pensamientos.

Dalila es la verdadera adelantada. Antes del siglo XXI ella ya alzaba las banderas del respeto hacia el trabajo sexual. No existía Twitter, ni esa ansiedad de demostrar lo progre y claro de nuestros pensamientos. Un cuerpo sin alma” cuenta la historia de una mujer que se gana la vida haciendo el amor. Que a veces llora por vergüenza, porque no es la mujer que soñaba de niña, pero que sigue poniendo el pecho para bancar con monedas (recuerden que corre el ’99) sus expensas e independencia.

“De verdad quiero que usted se quite las ganas. Le ofrezco un amor bien fingido si usted me paga, un lindo momento que espera le brindo en su cama”.

“Mi quinto ruego” cuenta la historia de la mujer que por quinta vez consecutiva abraza una foto y espera a un hombre que no viene. Sin pudores, habla de su llanto y de sus celos. Culmina en fade out y se encadena a Te perdoné tantas veces”: otra historia de hombre infiel y de mujer que se reclama “ser tan tonta”.

“Cuando nosotros estábamos de luto, Bilardo trabajaba en las sombras para echarme. La lista que me pidió Grondona, que yo se la di, era tocuen, era tocuen. Tocuen es cuento”, denunciaba Diego Armando Maradona.

Podríamos afirmar que D10s extrae este análisis de la denuncia que la rosarina le plantea en “Es todo un cuento” a un hombre sofocante. En contraposición, Soy tuya” se despoja de enojos y de celos. Dalila le agradece a su amante las características que lo hacen único y propone un amor libriano que nada tiene que ver con condiciones: haz de mí lo que quieran tus ganas”.

La mitad del disco propone un temón para bailar pegados aunque retoma otro enojo con otro hombre vende humo. El pedido de la mujer entristecida es claro en No me busques más“: No me toques más, no me prometas”.

“Una noche más”. La reina insiste con la idea de la espera, pero canta retruco y se empodera: esta noche no me quedaré llorando, esta noche no me quedaré esperando”. Aclara que se va a buscar olvido en una aventura” y lo importante es que el gato que no viene no venga. La continuación de este aviso es “Algo te va a faltar”: la certeza de que el que no vino se va a querer matar. Revolución, seguridad y belleza.

“Dame amor” es una denuncia que vale tanto para un cobarde como para un bebo con problemas de erección. Dalila reclama poder complacer su deseo, pero, en contrapartida, redobla sus esfuerzos para darle amor al problematizado. “Sé que tendrás mil temores y yo te comprendo, has traducido el mutismo de la sociedad. Pero comprende que yo necesito tenerte. Vamos, no temas, mi vida. Si nos amamos quizás caerás”.

Conclusión:

Llega Un amor de pocas horas“. El año anterior al lanzamiento de Un cuerpo sin Alma, Grupo Trinidad saca Más caliente que nunca cuyo track 5 es la pieza que reproduce la reina para cerrar su ópera prima. Si esto no es una muestra de que la hermandad entre santafesinos y rosarinos SÍ es posible con la música como hilo rojo y con la voz de sujetos apasionados, tendremos que seguir investigando.

Florencia García Alegre   

 

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