De gira: Bomba Estéreo en Vorterix

Mario Pergolini nunca reveló el significado secreto de “Vorterix”, ojalá que cuando eso suceda resucite Lenin e instaure una dictadura de cachorritos. En  fin; en el MÍTICO teatro de Colegiales se presentó Bomba Estéreo con todo su mestizaje electro tropical para presentar Ayo, su nuevo álbum.

Ayo no tiene significado o tiene muchos, para Li Saumet – voz y cosas de Bomba Estéreo– significa amor. De eso se trató esta propuesta- acontecimiento, de no estar limitados por las consecuencias de la enunciación y partir desde una instancia anterior a esta, misteriosa, práctica, casi ritual, sumergidos en el éxtasis del flash, para explotar en bombas de energía, pasión y dulzura.

Este es el quinto disco de los colombianos y estamos en la Ciudad de Buenos Aires, afuera capaz llueve, nos chupa un huevo, está por tocar Bomba Estéreo y caímos en plan agite rolinga mezclado con ilusión bailable y lamentándonos porque acá no venden ese trago del Tropi denominado Oso Yogui (Piña colada, durazno y Sprite). En el escenario está tocando Barco, una banda con sutilezas pop, un cantante con un registro delicado pero muy post punk que tiene el pelo muy largo como un integrante de Volcán y canta una canción que refiere a Marc Augé y su no-lugar. Todo lo que llega desde otro lugar, yo creo que viene de tu cuerpo.

Eran las 9 de la noche. Estábamos a una hora y quince minutos de “Golpe al corazón” la novela del capo de Sebastián Estevanez. Si era más tarde capaz tiraba “eran las diez de la noche y no podía dormir, tomé las llaves del coche y dije voy a salir, llegué a una discoteca de fama popular”, El Polaco happens.

Apenas entré en el área, en un recinto – una pecera puede ser un recinto y también una de esas latas enormes de dulce de batata, lo sé, pero respeto a las instituciones formales de la crónica periodística de medio digital, quizás también evoque a “almas que vibraron”, y describa el outfit de una chica que baila sola y también puede ser que me preocupe por los celulares, las emociones, el Lolla, los rangos etarios y un vórtice en Yemen que está consumiendo el mundo– a tope y con alta excitación entre sensual y amiguera – Mala Fama happens– Bomba Estéreo trajo el trópico a la ciudad mediante oleadas de ritmos, beats y potencia sónica. La celebración del fuego – El Mató para la gilada happens – comenzó con “Siembra”, que no es ese programa de preguntas y respuestas de Pancho Ibañez con monedas gigantes y doradas, es la canción que abre Ayo. No estás sólo estás tú. Busca el sentido y se lo das.  Soy yo”,  pasó como lo que es, una declaración de principios. Pintó romance y suspenso new age con temas como la mattiolera “El alma y el cuerpo”,  la enamorada “Somos dos”, y la convencida “To my love”. Obvio que ardió la momia con “Flower power”“Fuego”. No lo dejamos apagar.

Txt: Andrea Cattaneo / Pics: Marisol Pastorini

 

 

 

BURRA