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De plaza en plaza – Los Ángeles Azules

La banda formada por 16 músicos (entre ellos, los seis hermanos Mejía Avante) cocinó el segundo disco más vendido en México, después de Joanne de Lady Gaga, en el año del Mono de Fuego.

De Plaza en Plaza no alude a la nostalgia rolinga, viene con 13 éxitos que surgieron de la producción de más de 22 álbumes lanzados desde la creación de Los Ángeles Azules en el ’83, acompañados por músicos re famosos de toda la Patria Grande (más Miguel Bosé). De Plaza en Plaza es la segunda colección de éxitos tropicales arreglados para hacer el amor con una orquesta sinfónica: En 2013, Los Ángeles lanzaron Cómo te voy a olvidar, corte por el que recibieron un doble disco de diamante por vender más de 600.000 copias.

A propósito, Jorge Mejía Avante supo expresar que la intención del grupo fue mostrarle a su público cumbiambero que “la cumbia se viste de lujo y se viste de gala”. Y si no le creen a él, y no me creen a mí, pueden chequearlo en los videos donde los distintos escenarios están decorados con las lucecitas de la fotocopiada escena birrera palermitana.

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“Cumbia del infinito” instala el precedente del éxito: Ocupó el primer puesto del chart de Música Mexicana de iTunes y le dio el valor a los iztapalapenses para agrandar la lista. “Bailemos la cumbia con mucha ricura”: Invitación que inaugura el álbum con la voz de Natalia Lafourcade (Virgo) y las guitarras de Rodrigo & Gabriela, dúo migrante del thrash metal mexicano. Durante tres minutos y medio, el sabor se mantiene constante y combina, con precisión, con el atardecer en la playa Progreso de Yucatán.

(Nota: La chusma dirá que fue una efectiva campaña de turismo para la península mexicana por parte de Los Ángeles. No está comprobado)

“Con los ángeles azules se acelera el corazón, bailando hasta el infinito con mi negra, con mi amor”.

“Ay, amor”. Esto no tiene nada que ver con Leo Mattioli (emoticón de corazón roto): Rodada en la Hacienda Tekik de Regil, Yucatán, tiene referencias a Vivaldi, Jimi Hendrix y Stranger Things arrobados en una historia de amor y esperanza. Esta vez, la acompañante es la española Ana Torroja (más conocida por sus participaciones con Miguel Bosé y Aleks Syntek) cuyo registro es el mismo que el de María Fernanda Aldana.

Lo importante no es eso sino, entrado el segundo minuto de la pieza, la aparición del joven rapero de Monterrey, Mc Davo: “La neta, esto de andar contigo me caería de perlas. La mujer está pa’amarla aunque a veces cueste entenderlas”.

Poesía no sexista que no aprendimos de María la del barrio.

En otro orden, desde el Convento San Miguel Arcángel, sobreactuando cumbierismo, las hermanas que cantan “hoy te pido perdón, perdón, perdón” arruinaron todo en Mi niña mujer”. Me quedo con el acordeón y con la poesía que le canta al amor que te rescata de la mismísima muerte.

La agonía no se extiende porque al Gran Museo Mundo Maya llega Gloria de los Ángeles Treviño Ruiz (Acuario) más conocida como Gloria Trevi o más conocida por haber estado en cana. Por eso la queremos y porque se metió en el culo bolsillo al tarado que creyó romperle el corazón. Gloria, nuestra Edda Bustamante empoderada, se luce salvaje, intensa con la cumbia que se oye a lo lejos. “Hoy tengo ganas de cantar y de bailar una buena cumbia”.

Poder. Gloria no para, disfruta de la pieza como si no hubiera un mañana.

“Sé que no significo nada en tu vida, que no estoy ni en tu corazón ni en tu pensamiento, pero estoy lleno de ilusiones”: La tenés adentro, Paul Geraldy. El contrabajo es la reina del atardecer en, de nuevo, el Puerto de Progreso. El llorón de Aleks Syntek, con justicia, queda opacado por el agite del público al gozar 20 Rosas”.

En el Cenote X-Batún de Yucatán, el acordeón, las trompetas y un coro de mexicanas hermosas ayudan a Fito Páez a entender que su poesía no es la mejor: “Amor, tú y yo hemos descubierto que sólo una vez se ama en la vida y que el verdadero amor lo conocimos juntos”. Que vaya a buscarla a TecnópoAH NO.

El estribillo se convierte en un salmo con la garganta de Erick De La Peña Ruiz, una de las primeras voces y guitarrista de Los Ángeles. “A diario, te llevo una flor. Es para tu tocador, es mi corazón que vive por tu amor”, concluye Por tu amor”.

“Las maravillas de la vida” es mi preferida y la de todos los que tuvieron fe en un novio drogadicto: “Bien que lo primordial de nuestra unión es el amor, por ello hay que hacerlo bien para tener un bonito hogar. Por eso ahora no puede ser, enfrentar la vida es madurez. Nos falta poco pa’ contemplar las maravillas de la vida”.

Teatro Peón Contreras. Miguel Bosé es el anfitrión que brilló para contradecir a nuestro reduccionismo latinoamericanicista.

En el mismo escenario, “Amigos nada más”. De nuevo, acordeón y vientos hacen el amor y lo interrumpen para contar la historia de un romance unilateral de MSN: “Cuando nos conocimos te dije que fuéramos amigos. No quise que sucediera algo más entre nosotros ya que yo tengo ya el amor de mi vida”.

Erick De La Peña Ruiz se vuelve a lucir, aunque la voz del ranchero Pepe Aguilar (¡¡¡LEO!!!) me impide compadecerme de aquel corazón roto porque me derrite el vestido.

“Me haces falta tú” es una canción que habla de los recuerdos, de las citas, de un corazón de mierda que olvidó todo eso y de pelear los domingos en la cancha. “Qué corazón tuviste tú que me pudo abandonar”, la pregunta que me hago una vez por trimestre es el estribillo encarado por Yuri, la Madonna mexicana.

Cumbia sabanerísima. Los acordeones te ubican al toque en la costa caribeña, los violines aplacan la oscuridad del crepúsculo inevitable porque los vientos obligan un movimiento más elaborado de caderas.

“Estoy inconsolable, porque no me resigno a perderte”. El consuelo que no llega (y que no se note) es la marca de agua de estos ángeles.

Hacia el final, el disco cambia la intensidad en torno al romance y la política. La cumbia del acordeón” afianza la hermandad latinoamericana. La participación de los poprockeros de Los Claxons se limita a la arenga hasta el final.

(El mismo tema, en 2013, lo hicieron con Celso Piña, maestro acordeonista de los maestros: “Esto es cumbia y lo demás, ¿quién sabe?”, supo resumir)

El Cenote X-Batún vuelve a ser escenario, esta vez de “La cadenita”, joya acompañada por Alicia Villarreal, la reina de los Mariachis. Le cantan a la negra Carmen porque el fulano perdió “la cadenita con el Cristo de Nazareno”. Para arreglar el conflicto, el Romeo avisa: “Pero me queda tu retrato, el lindo pañuelito blanco y el rizo de tus cabellos, Carmen”. Pintó el gualicho.

Llega el final en donde el trabajo empieza a perder cierta potencia. “Hermoso bebé” podría ser el subnick de MSN de mi primo de José C Paz, pero no. El acordeón interpela corazones sabaneando hasta que aparece la anfitriona cuyo registro es el mismo que Adriana Aguirre: Tessa Ia. Su ascendencia noruega explica porqué se arruinó la canción de rasgos psicopáticos. “En todo mi cuarto escribo tu nombre por todos lados. Tengo un mural de fotos tuyas que me has regalado”, con esto, Netflix te hace dos temporadas.

El final: Amor de Amores”, una oda a las madres que, de haberla conocido, el Diez se la habría dedicado a Doña Tota. “El que tiene ese amor de amores lo debe querer hoy, adorar hoy, amar y cuidar hoy”.

Florencia García Alegre

BURRA