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El Empuje

Si hay algo que caracteriza a la cumbia de la década pasada es la nostalgia que produce. Reflexión con cara de editorial de Carlos Pagni, una hora antes del mítico Momento Whisky: con Néstor en estado de preinfarto estábamos mejor. Hay un periodista millennial que twitteó hace poco que ha llegado la hora de hacer un repaso de los 2000, y está bien. Ahora no, porque estamos a fin de noviembre y sería muy tedioso. Lo dejamos para el segundo semestre del 2017 o Rusia 2018. Igualmente, desde esta humilde sección, supimos glorificar la vida y obra de movimientos propios del primer decenio del Siglo XXI. Ejemplos: Altos Cumbieros, Repiola, La Base, 1 de Kal, Los Chicos de la Vía, La Banda de Lechuga, The Strokes, Erreway. Hoy, El Empuje.

Solo te pido que se vuelvan a juntar

Cuenta la historia que David Adrián “El Dipy” Martínez saltó a la fama junto a su amigo Sergio “Fideo” Galván, ex Supermerk2, luego de participar juntos en La Demanda. Tras no prosperar dicho proyecto, ambos artistas se volcaron hacia la cumbia de tinte alegre tras incursionar por un costado más bien romántico. De este modo, se formó El Empuje. Tanto Fideo como El Dipy buscaban revancha y la encontraron rápidamente, de la mano del primer álbum del conjunto: Cumbia Cha Cha (2006).

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El Cha Cha. Arranque a todo empuje. La primera rola marca el rumbo en cuanto a picaresca, propia de las mejores pelis de Olmedo y Porcel, pues reza el estribillo: “Hoy las pibas están zarpada’ en locas, quieren ‘cha cha’ por la cola. Y los pibes estamos re manija, tenemo’ en la mano una flor de (puntos suspensivos)”.

No pierdas el compás. Eso le dije a un compañerito de segundo grado, y cuando me quise acordar se lo había clavado en el ojo a la maestra. Ah re salvaje. Lo que sonaba en tiempos de Infierno Bailable, padre.

Yo sé que vos. Versión cumbiera del Inspector Gadget, muera yuta y demás. Vale también para patovicas corte Boliche La Mary.

Un pasatiempo nada más. Pintó ternura by Los Dinos. Mención honorífica a sector nordeste argentino, tomando así posición en la guerra entre unitarios y federales.

Todas las manos. El Dipy, maestro de ceremonia, instruye a sus súbditos con la inevitable consigna de agitarla a morir. Punteo característico de teclado, y palmas.

Tomá la mema. Megahit infaltable en toda fiesta que se precie de tal, incluyendo el polémico gesto machista de saludar fervientemente al ‘amigo’.

Guampa chata. Mala Fama te amamos.

Atento. Un nuevo paso para danzar, una vez más. Ritmo contagioso como gripe porcina en tiempos de Huracán subcampeón.

Negrita. Carnavalito que demuestra el poder de versatilidad y la paleta de colores musicales que maneja el grupo. “Salta. Jujuy. Raaaaa”.

Le debemos a todo el mundo. Lo dicho. En esta oportunidad, El Empuje incursiona en el mundo ska cuartetero con claras influencias jodonas de Banda XXI ft. Educando a Nina.

El Cha Cha Remix + Todas las manos Remix. DJ Deró con amor hacia el trabajo ajeno.

Cumbia Cha Cha irrumpió en el mercado discográfico con gran suceso. La banda explotaba en las giras interminables de los fines de semana, y por si hiciera falta destacarlo, también en el viejo Pasión de Sábado. Conquistaron América Latina, incluso, para beneplácito del extinto Eduardo Galeano.

La propuesta divertida y avasalladora del Dipy, Fideo y compañía, hacían mover los cimientos de la Argentina con una consigna sumamente positiva. El Empuje, el nombre te lo está diciendo.

Luego del disco debut, llegó Estamos más allá (2007). Desde el vamos, la tapa muestra una autoparodia con cierta pizca de arrogancia, por saberse buenos y exitosos en lo suyo. Veamos.

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Intro. Aterrizaje en combi al planeta tropical. Épico.

Nos están buscando. Rivalidad a flor de piel con los chetos, clásico de clásicos. La grieta que jamás se cerrará. *emoji de carita bañada en llanto*

Hasta las manos. Sigue el baile descontrolado en forma de gif de Oyarbide bailando en tanga. La lírica se refiere al fenómeno del Gran Hermano circa 2007, alto viaje.

No me abandones. Ruego, solodolor. Los Ávila. Temazo.

Ponete bronceador. Spoiler alert: metáfora infaltable e insuperable sobre eyaculación en tiempo y espacio veraniego. El “ahhhh” final del Dipy va directo al subconsciente.

El osito bailador. Insistencia about Gran Hermano 2007, edition caco llamado Diego luego convertido en remisero, y una chica que se hacía apodar “Osito”. Ella misma fue la musa inspiradora de esta rola y otras más: nuestra Frida Kahlo.

Cheto arrepentido. Tranca monólogo bardero para no hacer las paces nunca con los del otro bando ya mencionado. Queremos sangre.

Corta chorro. Al ritmo de El Zorro, dedicada a las cámaras de seguridad del Municipio de Tigre.

Tu cárcel. Un toque de Marcoantoniosolismo para los corazones rotos. Se agradece.

La cheta disfrazada. Me causa mucha gracia la intervención escatológica sonidera.

Por ti mamá. Tremenda historia de vida que identifica a muchos jóvenes de nuestro país. Que no la escuche Feinmann, porfi.

La placa, convertida en oro y platino, cierra con versiones en vivo de “Todas las manos”, “Atento”, “Yo sé que vos”, “Un pasatiempo nada más”, “Negrita”, “Guampa chata” y “Cheto arrepentido”; más los remixes de “Nos están buscando” y “No me abandones”.

Llegaría un tercer disco de El Empuje en 2008, llamado No hay más vacante. También un álbum de feats con artistas como El Polaco, La Liga o La Repandilla. Pero la suerte del grupo ya estaba echada. El pico máximo de la banda ya había sido alcanzado, y tanto El Dipy como el Fideo se propusieron lanzarse como solistas.

El Empuje siguió un tiempo más, con nuevos integrantes, aunque ya nada fue lo mismo para el paladar negro del cumbiero. Las banderas se agitan al calor del cantito popular que dice “Solo te pido que se vuelvan a juntar”, y por qué no, quizá algún día se concrete esa ilusión que nos condena.

Federico Durán

BURRA