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El Polaco en el Luna Park: La Bestia Cumbia Pop

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En la calle Bouchard varias mujeres venden musculosas, remeras, gorras, credenciales con la cara de El Polaco. ¿A cuánto la credencial? 40 pesos. Una tira para colgarte en el cuello que tiene un cuadrado plastificado con una foto de El Polaco del 2010 de un lado, y un Polaco con  guantes de box negros del otro. “Para estar a tono”, dice la vendedora porque, claro, son las 21 horas del viernes 25 de noviembre y estamos en el Luna Park.

No es la primera vez de El Polaco acá: en 2012 tuvo su primer Luna. Capaz lo viste alguna vez en Crónica. PERO: “Este Luna viene de otra forma -dice El Polaco en una entrevista días antes del show-, viene con todas las pilas, me agarra más duro (sic), con todas las ganas de dar el mejor show de mi vida. Va a estar muy bueno”. A comprobarlo venimos.

400 pesos salió la platea inventada con unas sillas puestas a un costado del campo. A las 21.30 un señor amable de esos que organizan invita a la gente a ubicarse en cualquier asiento libre del campo en las llamadas “plateas preferenciales”. Fila 2 a mitad de precio. Gol. No es que el señor fuera bondadoso: es que tenían que juntar a la gente para que todo no parezca tan vacío. Le queda grande el Luna a El Polaco.

El Polaco no es una banda, no es un grupo. El Polaco es Ezequiel Ivan Cwirkaluk rodeado de músicos que pueden ser reemplazados. Incluso su hermano menor, Jonathan Cwirkaluk, que oficia de animador, presentador, agitador de El Polaco, podría irse y El Polaco seguiría siéndolo. Pero no le convendría irse porque hay un lazo familiar y sabemos lo que le gusta a la gente, a nosotros, que la familia unida sea feliz arriba del escenario. Pero si El Polaco se va, nada queda. Pasó con 1 de Kal: Ezequiel se fue y 1 de Kal ya fue.

Aparecen La Tota Santillán y Ernestina Pais: los presentadores de esta fiesta. A nadie le importa lo que dicen hasta que se apagan las luces y se enciende la pantalla. Ahora sí, un video hecho con movie maker repasa los diez años El Polaco. Las tapas pixeladas de sus discos giran lento mientras suena el hit de cada uno:

Vuelve te lo pido (2006), el primer disco, el de oro -real-, el que tiene en tapa la mitad de la cara de El Polaco.

Agradeciendo a Dios (2006), contiene el temón “Por qué te fuiste”.

Sigo por el objetivo (2007), ¿qué objetivo, amigo? Ni idea, pero el disco es el dueño del himno Deja de llorar”, el que arrasa en Spotify con tres millones de plays.

Molestando (2009), disco que nadie juna y que tiene en tapa al polaco de cuclillas sobre una calle empedrada.

3 años y algo más (2009), con un Polaco pensativo que mira a cámara.

En tus manos (2011), con “Vengo de la casa de ella” y con un Polaco con la mano en la pera: está claro en quién se inspiró whatsapp para el emoji reflexivo.

Esto recién comienza (2011), disco con 25 temas, todos covers: desde “Es un secreto” de Nene Malo hasta ATENCIÓN “No sé si es amor”, versión castellana y bailable de “It Must Have Been Love” de Roxette.

Solo los fuertes saben esperar (2013). No sé si esa frase es de alguien, para mí siempre fue de El Polaco. En la tapa dos polacos, uno a color, otro blanco y negro, miran al cielo con los brazos abiertos, como rezando, como esperando que llueva fama.

No te olvides de ser feliz (2014), nos dice a través de un ojo celeste bien gringo.

Listo. La década de El Polaco está lista para coronarse en el Luna. Hasta el cielo no paramos dice la pantalla, y comienza todo.

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El que no levanta la mano es un aburrido, dirá El Polaco una, dos, trescientas veces durante las dos horas y media que dure el show. 45 temas cantará. Incontable cantidad de veces le dirá “Gracias” a la platea, a la gente de Devoto, a los de Córdoba, a los del fondo, a Fede Bal que está ahí abajo, a vos, a mí. A todos saludará. Al imitador de Sandro, al que está vestido de spiderman, a la gente de Crónica TV que nos está filmando para pasarlo en televisión. El que no salta tiene suegra, dirá Jonathan, su hermano, después de mandar saludos a media Argentina, mientras El Polaco toma un poco de agua al costado del escenario. Un Polaco que ya no usa camisa abierta a lo Mattioli, que se pone pantalón chupin negro de cuero, chalequito de jean, que mete cambio de vestuario, que se pone gorra grande, que transpira desde el tema uno. Un Polaco que, de repente, cuando termina un tema, se acerca al guitarrista y le da un abrazo, se acerca al tecladista y le da un beso, agarra una bandera, se la pasa por la cara y la vuelve a tirar. Un Polaco canchero con las luces y la cámara, carente de timidez. Un Polaco televisivo.

El Polaco en vivo

Los primeros highlights de la noche llegan con “En este mundo” y La que me pudo enamorar”, del primerísimo disco, el más cumbiero, el que todavía no se había vendido al reguetón y la cumbia pop. Tiene invitados este show. ¿O qué pensaban? El primero es Santi Aysine, cantante de Salta La Banca. Un copado el chabón, hasta se preocupa en afinar. Juntos cantan esa pregunta existencial de la cumbia polaca: “¿Por qué te fuiste?”. Next: Alejandra Romero. ¿Quién? La última mujer de Rodrigo Bueno. ¿Qué? Sí. Pelo corto, vestido animal print, Alejandra canta “Figúrate tú” con El Polaco. Ya lo habían cantado acá mismo el 29 de septiembre de 2012, en el primer Luna. Y hace 17 años, el 24 de julio de 1999, también en este Luna, Alejandra cantaba este tema con El Potro. Figúrate tú lo imprescindible de Alejandra en la lógica Pimpinela de este tema. Next: Camilo García sube a cantar un hit. Todo es muy traumático así que olvido al instante qué tema hicieron. Perdón amigos. Después viene el reguetón, los que no se van a casar con las manos arriba, un par de adaggios (!) bailados por Alma, la hija de El Polaco, y sí, claro, el tema nuevo, “Sola otra vez”, con bailarinas, con coreo, todo muy tinellizado, porque El Polaco llegó a la tele y a Youtube, porque El Polaco por primera vez grabó un VIDEOCLIP que no tiene nada de improvisado ni efectos de transición de power point. Se vendió un poco, El Polaco, digámoslo. Pero se vendió nivel publicidad de Frizzé con la cantante de Agapornis que es como decir que se vendió nivel vino Toro. Supo que ahora la cosa va por ahí por la tele, alejada un poco del güiro, cercana un poco al punchi punchi. Así y todo, acá estamos, cantando Otra vez, sola otra vez, te amanecés, te enloquecés, porque El Polaco, nuestro Eminem, lo sigue haciendo. Nos tiene en sus manos desde que tiraba pasos en 1 de kal, desde que usaba camisetas de fútbol y grababa videos con fuego de fondo, desde que salía con Karina La Princesita, desde que no existía Fede Bal. La tuya sí que es una década totalmente ganada, Polaco. ¿Te fijaste como suena?

Luciana Ruarte

BURRA