Entrevista: El Doctor (Parte II)

“Soy el más real”

– Están equivocados, que haya pasta base no tiene que ver conmigo. En los shows lo digo, yo tengo bien en claro lo que está mal. Conozco raperos que son muy faloperos que viven el delito a full y hacen temas de conciencia para darle un mensaje a los pibes. Pero son hipócritas, no están siendo reales y si yo hago eso sería un falso de mierda, entonces quiero hacer algo real, lo que vivo todos los días. Somos argentinos y no podemos estar sin libertad de expresión, sin faltarle el respeto a nadie, ¿no? No es para bardear a otros raperos ni nada, cuento la mía. Lamento a veces generarle a wachines de 15 años o a gente grande un mal momento por escuchar mis temas, que renieguen o se sientan re violados. No estoy incentivando, no estoy fomentando a los chicos que se droguen, nada.

“El final llega, no tarda”

Es la segunda parte de la primera entrevista de la historia de un medio digital al héroe del trap local, El Doctor. Él es muy joven, tiene 25 años, también es el más real. Vos te preguntarás de qué instancia de realidad hablamos, si es algo incompresible que parte de Heidegger o una sustancia que parecen comprender esos periodistas que le preguntan a los pibes que viven en la calle y en cualquiera “¿por qué te drogás?”, o si es el CGI del tráiler de un space western con el que alucinás porque te lo recomendó en redes sociales alguien igual a vos pero con educación privada. Puede que todo sea más simple y la realidad esté ahí, mirándote a los ojos, a tu oscuridad, a tu vida de intervalos.

Eso que creés tocar, aspirar, sentir, obviar y liquidar es “sssskkkkrrrttt”, dice El Doctor, porque no hay nada más real que “el freno de un auto”, su imposición en situación, grito de guerra de una tribu todavía no psicoanalizada, el neumático contra el asfalto, un castigo al progreso por la violencia del progreso mismo, hasta su burocrático final, su posterior decodificación y consagración al máxime cultural en “un guapeo más, un agite más, entre tantos otros que se usa en temas de trap”. Ahora ya lo sabés, la realidad es algo que empieza y termina.

“30 Mil Pe$os en un par de minutos”

– Me pintaba más pelearme en la calle que a cualquier pibe normal, más que nada por mis actitudes. Siempre me junté con gente de la calle, ese fue mi error. También aprendí muchas cosas, pero perdí un momento de tiempo que pude estar con mis amigos.

En esa época, mirá yo tenía un look mas nü-metal, pantalones anchos así, y la gente siempre te etiqueta, “este es turro, este es coso, este es Marilyn Manson”. A cada uno escuchaba, así que me empecé a poner la visera porque con los que más quilombos tenía era con la policía, me daba bronca, ya me conocían a tres cuadras por mi look, por mi peinado; entonces para pasar desapercibido, onda con la visera te pareces a un pibe común, así, pero corte la policía siempre se zarpó, yo tenía pelos de colores todo, me vivía peleando más que los pibes que se visten deportivos,  me vivía peleando mas por el “ehh por qué te vestís de tal cosa”, y conmigo se equivocaban, porque me encanta tomar sangre, yo los volvía locos, les comía el cerebro, los villeros decían “no, no pasás”, yo los volvía locos, los buscaba debajo de la cama.

– ¿Qué querías ser cuando eras muy chico?

– Yo cuando era chico, cuando empecé a caminar y me preguntaban “¿Qué querés ser de grande?”, y yo veía la tele, la primera imagen que me venía era la de KISS y los Rolling Stones. “Yo quiero ser un rockstar, quiero tocar, hacer música”.

El sueño infante refleja así, más intuitiva que conscientemente, algo que El Doctor traía consigo en su linaje: el fuego de los dioses del Olimpo y del Flammenwerfer M.16. Creación, destrucción, arte.

– Mi papá era dibujante, laburó en la Pelo, con Caloi, Divito, García Ferré, la re pegó, que en paz descanse. Jorge Toro se llamaba. Tenía una remiseria y escuchaba mucho Leonardo Favio. Yo me sabía todos los temas, cantaba todos los temas y en ese momento estaba en barrio La Merced (Morón), era todo calle de asfalto pero muy delincuente igual. Me hice de San Lorenzo ahí, y eso no es ni Boedo ni la 1-11-14 ni el Bajo Flores ni nada, es el límite de Santa Laura, pero se vive la delincuencia a full, porque son gente grande que laburó con gente conocida que salió en los diarios y en las revistas. Mi papá no era muy futbolero y yo me hice hincha por una cuestión de que me gustaron los colores, el escudo. El fútbol es una pasión, un estilo de vida, uno lo quiere, lo vive.

Génesis

– ¿Y en qué momento comenzaste a ser El Doctor?

– Rapeaba en el Kiosco de Ramos Mejía, en La Tribu así, haciendo beat box, los primeros temas, ahí escuché los primeros freestyles que me rompieron la cabeza. También estudié en un conservatorio porque tenía un certificado de alumno regular y si vos presentabas eso el conservatorio de la Municipalidad era gratis, entonces yo empecé con piano y estuve un tiempo, pero me fui porque el profesor era muy estricto, me pasé a percusión y aparte yo ya tenía una batería en casa que me regaló mi viejo, con eso le di mucho.

En el 2003, 2004 empezamos a hacer graffiti y los primeros meses firmaba como “Doctor Amor”, después “Doctor Love”, y después cuando explotó y se puso de moda el rap, me anoté en algunas compe como Doctor Love, viste, y para abreviar un poco quedó El Doctor, dejé El Doctor, como ya me conocían gentes, pibes del rap por Doctor Love, mis amigos, gente de barrio, por la firma del graffiti… Si me muero y vuelvo a nacer y me dicen qué rapero querés ser, yo diría “Quiero ser El Doctor”.

– ¿Qué implica ser El Doctor?

– Mi música no es para que la escuchen chicos chicos, es para que la escuche gente grande, es explícita, si voy a tocar a un show esos que son a beneficio al aire libre, si veo que hay chicos tengo que cambiar mi lista y hacer los temas light. Yo siempre voy hacer el mismo, estoy podrido de hacer 30 Mil Pe$os en el show, no lo quiero hacer más, pero lo tengo que hacer. Un par de veces hice el suspenso que no lo iba a tocar corte Nirvana con “Smells likes teen spirit”.

Cuando empecé a hacer canciones de crunk como que empecé a fluir mejor yo, el crunk es un feto del trap y bueno el trap es re heavy metal, re hardcore, olvidate, así que, el crunk y el rap 90 y el G-funk, el boom bap, todos esos estilos que yo empecé a usar, con esos beats, yo lo hacía muy heavy metal, y es así hasta el día de hoy. El destino quiso que yo fuese El Doctor.

Un hombre de fe

Este relato de El Doctor de alguna forma funciona como continuación de esa de idea de Borges sobre la identidad en Biografía de Tadeo Isidoro Cruz: “Cualquier destino, por largo y complicado que sea, consta en realidad de un solo momento: el momento en que el hombre sabe para siempre quién es”, pero ¿quién dictamina ese destino?

– Dios es un ser superior, es la naturaleza y tiene que existir Dios, tiene que haber un Dios, si existimos nosotros puede existir cualquier cosa. Hablé con amigos que saben más de eso y me dijeron palabras que me llegaron y les encontré sentido. A veces hay también gente que no cree y te dice cosas que tienen sentido, pero yo soy muy tradicional, soy muy del futuro también, pero soy muy tradicional, El Doctor es así.

– Estamos entrevistándote en un Santuario del Gauchito Gil ¿por qué elegiste este lugar?

– Desde muy chico, en momentos que me sentí muy solo, en malos momentos, veía que mis amigos fallecían o iban presos, cosas normales en la vida, en ese momento vos decís… una madre, una persona, un padre, necesita una esperanza, algo y yo siempre banqué al Gauchito Gil porque mi abuela siempre me habló bien de él, me enseño todo lo que venía a ser y también banco y respeto a un montón de religiones…

El trap es mi pastor

– Siempre necesité, como colgarme de ayuda de los santos, de todo porque todo mi estilo de vida y todo, necesitás ganar y nunca perder, entonces siempre le tuve fe al Gauchito Gil, nunca me falló, como la Virgencita de Luján, que soy muy fiel y la banco a full, muy fanático de la Virgencita de Luján… A mi todo lo que sea religiones o estilos de religiones, todo ese momento relax, corte me re gusta estar en la Iglesia, todo eso, ojalá lo pudiera vivir más seguido pero mi vida es tan heavy metal…

¿Por qué cantamos?

Si gugleás “la función social del trovador” o derivados seguro se te va a aparecer un artículo latinoamericanista con muchos avales periodísticos y pocos académicos, con un léxico que remite a un trópico que te es difícil de imaginar a bordo de un 51 por Yrigoyen (ex Pavón), o algo más cercano al post de Facebook, de esos que están escritos encima de Bono y Nelson Mandela pasados por escala de grises sin razón aparente. Esto es todo es lo que tiene para decir El Doctor sobre eso que ves y discutís en un tweet, después de sacarte una selfie.

– Te voy a decir una cosa, la veo que está todo arreglado eso. Los que tienen el point hoy en día, ya piensan que tienen arreglada su movida, quedan bien con alguien y pum, hacen una foto acá, una cosa allá, muestran los dientes acá y hacen lo que tienen que hacer, y bueno se están salvando ellos nomás. Yo pienso que hay que matarse para conseguir algo, un pibe hoy en día… robar es re difícil todos dicen “eh, plata fácil” pero es re difícil, te da miedo, sabés que te pueden matar, podés ir preso o qué se yo, un montón de cosas. La pobreza esta a full, la sociedad misma que te exige, te dan ganas de tener la mejor zapatilla, la mejor campera, la mejor visera, todo y como que no deja opción. Uno quiere tener lo mejor, quiere ver a su madre con lo mejor, vos querés darle algo a tu familia, es una lástima que sea todo tan difícil, hay que pelarla y salir adelante. Si sos inteligente vas a llegar adonde sea, aunque estés en la calle también.

– ¿Tenés alguna opinión formada sobre la situación política, el gobierno?

– No compro ningún partido político, ni uno, ni Cristina ni Macri, la verdad que no. Corte capaz que te quieren lavar el cerebro corte “ah sí porque Perón es bueno”, pero los pibes van por un coso para cobrar por mes y capaz le quieren dar de baja si no le sostenés la bandera a algún kirchnerista, y Macri también, es la misma mierda con distinto olor, algo con lo que no coincido, pero qué se yo, espero que no pase en la Argentina como en otros países que la pasan re mal, es un buen país, es un re país. Tiene que salir adelante en el futuro.

Rise

– ¿Y tu futuro?

– Me veo no salvando a nadie, respondiendo por los que se acordaron de mí, y por todos los que me ayudaron, los que estuvieron conmigo en las buenas y en las malas. Siempre preferí ser conocido por algo que valga la pena que ser conocido por algo que no me guste.

Parte I

Sebastián Caraballo – Pablo Sebastián Rojas

BURRA