Entrevista: Re Fantasma (Parte I)

Remotos orígenes en el hardcore punk, músicos con pasión por lo experimental y la peor crisis económica del país. Mezclar a gusto y darle cocción a fuego alto de 10 a 15 años y voilà: Ya tenés una banda para devolverle el color a la cumbia villera. Revista Burra la contactó para conocer de dónde salió, a dónde va, de qué juega en la movida.

Cuando bajás del Roca ahí en Plaza, esa primera farmacia que te topás adentro de la estación es la que dio origen a la historia de “Yo uso visera”, el Smell Like Teen Spirit de Re Fantasma después de años de agitar el revival villero. Ahora ya sabés esa punta, pero la anécdota completa no la vas a ver hasta la parte II porque nos re cabe el hype.

A unos metros de dicha locación, en la esquina de Brasil y Hornos, dos de los diplomáticos de Revista Burra se encuentran con el comandante y prácticamente sinónimo de Re Fantasma, el “Negro” aka Pablo Antico.

Nos cuenta que, sin inventar la pólvora ni nada parecido, el proyecto surgió hace ya casi 10 años, reciclando las raíces de la cumbia villera para así ponderarla frente a un oído popular con tendencias, por ese entonces, a estigmatizar el género.

Para entender a Re Fantasma es menester repasar la historia personal de sus hacedores, sus gustos, su pasado, su carta astral y ver qué papel jugó la cumbia villera para ellos en sus vidas.

Ahora la banda está encontrando su sello propio, nutriéndolo además de teatralidad y buenas producciones audiovisuales para expresar desde la voz de los barrios bajos hasta incluso jugar con la simbología rasta.

TAS RE FANTASMA

El viaje que emprendió Re Fantasma tiene orígenes de flasheo experimental rebuscado (como jammear cumbia en inglés) y apunta a ir hacia el núcleo duro de lo auténtico, a contramano de lo que usualmente sucede en el microuniverso musical.

La premisa de la banda se debate entre la ponderación de la cumbia de los early 2000 y la reinvención propia. Por eso hoy se despega de esa solemnidad nostálgica y apuesta a mantener vivo el espíritu de la cumbia villera siendo parte de ella y aportándole una cuota de picaresca, no tan concentrada en la testimonialidad marginal.

– ¿Qué es Re Fantasma y a dónde quiere llegar?

– Re fantasma está a mitad de camino en comparación de lo que empezamos, yendo hacia otro lugar. En principio no estábamos en los circuitos de bailes tradicionales y tocábamos desde Niceto hasta en fiestas de 15 y en bares que organizábamos con amigos. Queríamos tocar cumbia y no encontrábamos el lugar.

Re Fantasma fue en principio Fantasma, fundada por el Fanta, hijo de Fan, nieto de F, Ah re. El Fanta es conocido en la movida tropical por ser conductor de los ciclos televisivos “Los Planetas” y “Cumbia de la Buena”, como así también realizador de la peli “Alta Cumbia”. Es además, el socio de la vida del Negro

– El Fanta fue el fundador de Fantasma y estuvimos juntos mucho tiempo, como 10 años. En el 2013 dejó la banda porque siempre prefirió dedicarse a producciones, es más ideólogo que músico. A mí siempre me gustó más la parte artística, de la música. Desde ahí continué con la banda y él con lo suyo, pero seguimos siendo amigos como desde pendejos.

UN MUNDO DE SENSACIONES

Si queremos entender el amor del Negro por la cumbia villera debemos repasar sus orígenes en la música y en la vida. Para que tengan una idea, a principios de los 90, de gurisito, sus primeros pasos fueron como batero de Evidencia Jinnah, hardcore punk under al mango donde cantaba RAMA PANTOROTTO. Nada que ver.

– Empezaste en Evidencia Jinnah, ¿qué te acercó después a la escena de la cumbia?

– Mi viejo tenía vinilos de Santana, de los Rolling Stones, de los Wawankos y música brasilera, siempre me gustó bailar, me entró más por ese lado esta onda. Arrancamos con algo tipo ska/reggae. Éramos hardcore de pelo largo pero que escuchábamos Ricky Maravilla, aparte cuando sonaba cumbia te podías encarar una mina. En ese momento me enseñó a bailar cumbia una paraguaya y me sentía yo con esa movida, no tanto con el rock. Yo era un pibe de clase media que le iba relativamente bien, pero mi viejo se fundió y terminamos en el trueque, bajamos un escalón y empezamos a vivir la realidad cruda, así llegamos a la cumbia.

– Y eso se reflejó cuando arrancaron con Fantasma

– Una vuelta fui a bailar a la Metro porque tenía un amigo en seguridad que me hizo pasar y tocaba La Nueva Luna, y ahí fue cuando me partió la cabeza. Empecé a hacerme fan pero medio en secreto. Cuando tocábamos le decía al Fanta “ponele más cumbia, le falta cumbia”. Ahora Re Fantasma empezó un viaje en el cual estamos en el medio. De a poco nos hicimos fanáticos de la cumbia, ahora estoy en ese mundo y alejado de otros como el rock.

– ¿Es tan incompatible la relación entre el rock y la cumbia como era antes? Hoy el Pepo canta rock y Pablito Lescano toca con varios rockeros…

– … y “vos sos un botón”, Pablo contó que le salió escuchando a 2 Minutos. La música está muy relacionada, igual estoy muy desinformado del rock actual, llegué hasta el Pity y Babasónicos nomás.

QUIEREN BAJARME Y NO SABEN CÓMO HACER

La cumbia villera ya no es lo que era. Además de los años que pasaron para todos sus referentes, los cambios en la situación sociopolítica, la “apropiación cultural de los chetos” que tan trágica les parece a los biencomidos de los suburbios, está la cuestión netamente musical.

– ¿Hay futuro en la cumbia villera? ¿Re Fantasma puede encabezar una “renovación” del género?

– Depende de las historias, siempre que las haya la música va a seguir viva. La cumbia villera en su momento reflejó una actualidad del país que nadie la estaba diciendo. Hoy quizás pase algo parecido, siento que estamos volviendo a los noventa o fines de esa década con el neoliberalismo, sobre todo las políticas destinadas a lo social. Si esto sigue así va a volver a estallar como pasó en esa época con la cumbia villera. Ahora estoy haciendo canciones nuevas que tienen que ver con salir a hablar y contar ciertas cosas de la actualidad. Es cuestión de exponer cosas que están pasando, antes no las necesitábamos decir.

El Negro reconoce además las ventajas de que esta nueva etapa de la cumbia villera, donde se ve acompañada de las nuevas tecnologías, en contraste con las censuras que sufrió en sus inicios.

 – Hoy las redes sociales tienen un papel fundamental en la difusión, en su momento se censuró en la televisión, pero ahora en YouTube y otras redes vas a encontrar todo, eso no lo puede frenar nadie. Internet revolucionó mucho. Soy hijo de internet a nivel musical porque subimos muchos videos ahí y nunca tuvimos otro canal para difundir. Cualquiera que tenga una buena idea puede hacerse conocer.

VENGO CUMBIANDO ESTE PROYECTO

El Negro se siente amigo de Perón, esto ya lo sabíamos de antemano, pero no es de los que peregrinan a Luján con el trapo agradeciendo a La Jefa Madre de Dragones La Chica Que Nos Gusta, sino que trata de mantenerse centrado y no olvidarse de que ante todo Macri Gato.

– ¿Cómo es tu relación con la política actual?

– Resistir es vencer. Hay que seguir y reestructurar las cosas. Ojalá que el peronismo se pueda unir. Siempre fui simpatizante del movimiento, aunque no estoy afiliado. Pero pienso así por las cosas que viví y lo que veo a mi alrededor. Sería bueno que todos bajen un cambio y se sienten a charlar devuelta, unidos jamás serán vencidos.

– ¿Cuándo surge la simpatía con el peronismo?

– Mi viejo era peronista, en el ‘83 votó a Luder y todos los amigos lo bardeaban. Mis abuelos también fueron peronistas. El tío de mi mamá fue fotógrafo de Perón, en Lobos tiene murales en blanco y negro que son tremendos. No fue fotógrafo oficial, pero trabajó al lado haciendo eso. Igual para mi viejo hoy peronismo es Menem. Ahora está enemistado con el movimiento porque dice que se fundió con los K.

– ¿Puede haber algún problema con la inclinación política en la movida?

– En el ambiente de la cumbia no se guían tanto por la política. No me gusta enarbolar una bandera pero si dar mi opinión. Hay que hablar de lo que le pasa a la gente. Me quedo siempre con el ideal peronista, flasheo con los principios sociales que siempre hacen al pueblo con amor y la igualdad.

– ¿Cómo arrancó la idea de hacer la marcha versión cumbia?

– Lo de la marcha se dio a partir de unos murales que hicimos en la villa. Algunos pidieron del Diego, el Gauchito, la Sirenita, al mismo tiempo una sociedad de fomento pidió la cara de Perón y Evita. A partir de eso, el Fanta me dijo “tenemos que hacer una versión de la marcha”. La hicimos instrumental y en ese momento no se enteró nadie. Después cuando fue la pelea con el campo teníamos un conocido que hacía las visuales en un acto en el Luna Park, él propuso hacer la marcha ahí y lo aceptaron, fue una de las cosas más lindas que me pasó en la vida.

Pasado todo este trajín, hoy al Negro lo conoce y él conoce a todo el mundo, come asados con Pablito Lescano, se junta a geder con Hernán Malafama, ya no pasea con su bici despintada, pero sí usa su gorra y sus zapatillas desatadas.

El Negro y su Re Fantasma son parte del resurgir de la cumbia en los últimos años, así lo dicen sus primeros shows cuando tocaban en un sótano, lo que sería nuestro “tocábamos para 10 personas en Cemento” y que después se convertiría en La Mágica. OOOH ALTO CLIFFHANGER GANCHERO PARA LA PARTE II.

Pablo RojasLeonardo Reula

 

BURRA