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Gladys, La Bomba Tucumana

Es el Día Internacional de la Mujer Trabajadora y no vamos a llorar por nada porque celebramos andar por la esquina destilando estrógeno. Como hijos del menemato, fuimos a donde teníamos que ir para hacer volar todo con una Bomba: Gladys Nelly del Carmen Jimenez, nacida con el Sol en Aries, representando su capacidad de empezar y liderar, de pisar fuerte y dar lecciones. Si creés que eso es sólo una casualidad, seguí leyendo, papu.

Gladys

“Yo soy bien guapa, guapa quiere decir trabajadora. Así decía mi mamá y así me crió en todos los detalles”, nos tiró por la cara Gladys en una lección. “Mis manos son guapas, de laburante. Mis manos cocinan, lavan el baño de mi casa, plantan; soy artista, pero soy fuerte y a mi baño nadie lo limpia mejor que yo”.

Madre devota que asegura haber estado lejos de toda tentación narcótica y que la pasó mal cuando Heath Ledger la quedó. No tiembla en contar que con los hombres no tuvo mucha suerte, pero se siente bendecida con la vida que tiene, se siente sana y sabe que se ve genial, reconoce de dónde viene y hacia dónde va y apela a que todas estemos en la misma sintonía porque “está en las manos de las mujeres la fortaleza para lograr los objetivos, para un día tenerlos y después cumplirlos”. En cuanto a lo personal, aseguró: “He logrado mucho siendo mujer y sin entregarle nada a nadie”. Hermosa.

No flashamos progresismo, no hablamos estrictamente de género, no nos lamentamos por lo que nos toca por ser mujeres ni nos vanagloriamos por los logros obtenidos. “Poniendo la voluntad y el ánimo en no permitir, la Historia cambia. Hay que ser guapa”, fue la propuesta y ratificó: “No he soñado con ser una mujer gorda, sin dientes y con un montón de hijos, yo quería ser diferente cuando era una chica que andaba descalza en la calle a los 4 años”.

Gladys se puso en amiga y se puso en mamá y desenvainó consejos y revelaciones.

Las chicas jóvenes tienen que esperar y estar seguras antes de empezar algo, incluso lo sexual.  Es necesario pensar bien antes de que te vuelvan a cagar. Tenemos que sentirnos cuidadas en todos los sentidos porque cuidarse no sólo es evitar embarazarse.

Y si se trata del maltrato…

-Con respecto a tolerar, creo que debe ser lo más triste y lo más indigno. Eso no se permite de ninguna manera, cuando creés que dependés de una persona para vivir, estás mal. Hay que salir a rebuscarla. No se puede tolerar el maltrato, que te echen cosas en cara o que con palabras te destrocen. Los golpes ni se tienen que tener en la mente.

Las mujeres somos fuertes para salir adelante, para cualquier cosa. No hay que dejarse humillar por nadie, ni que digan lo que sea. Si una tiene ganas, se organiza la vida, más si hay una madre que te puede hacer el aguante.

Gladys

En la línea de la Fuerza, abrimos el paréntesis alrededor del concepto que tiene sobre la falopa en cualquiera de sus versiones y, sin dudar, aseguró que “tienen más que ver con la debilidad de las personas”.

-Nunca necesité drogarme para hacer un show. Siempre llegué muerta con la luz del día al hotel cuando otra gente necesitaba la droga. Por ser mujer y por mis ganas de trabajar y de llevar mi música, pude. No tengo debilidad de alma o de corazón.

¡Chapeau!

-Algún problema tenés para meterte un polvo en la nariz para arruinarte la vida y para depender después. Yo estaba enamorada del rubio de “Secreto en la montaña”, mi amor. Después de ganar un Oscar, se pasó. Todo eso es muy triste.

Volviendo a la consigna jamás planteada, en cuanto a las batallas ganadas por ella y por todas, destacó:

-Desde tener una presidenta, logramos mucho. Es una mujer muy inteligente pese a los errores. Es importante que podamos ocupar los cargos que eran de los hombres. También, se dio en la música, hoy la mujer ocupa un lugar muy importante. Antes, sólo eran bailarina o estaban afuera, como quién diría, adentro de la casa.

Hemos logrado decir “yo puedo hacer esto”, aunque el hombre nos siga mandando a lavar los platos. Podemos ser jefas, dueñas, podemos ser las mejores. Gracias a Dios, casi todo ha cambiado para las mujeres, para las que se animan.

Hay que luchar para que todas se animen a hacer la denuncia a quien la golpea. Se puede salir de esa cosa oscura y tan fea aun en el 2016. Ser golpeadas y maltratadas por maridos que llegan a la casa sigue pasando.

Depende de cada una, de su fortaleza. Creer en algo y tener fe en que se puede hacer algo es la clave. Está en las manos de las mujeres la fortaleza para lograr los objetivos, para un día tenerlos y después cumplirlos.

No podemos hablar de Gladys si no hablamos de Adela, la mami. Mujer de Tauro que se alejó del hombre que la hacía infeliz y una madrugada volvió a rescatar a los cachorros para darles la vida que merecían vivir. Cuando el fuego ariano es estimulado con nafta, se puede gobernar el mundo.

-La fuerza la saqué de mi madre, me dio una buena crianza dentro de todas las limitaciones. Fue madre y padre y de ella aprendí todo. Me hubiera gustado tener un padre al cual contarle mis logros, pero tuve una mamá que valió por dos. Somos 7 hermanos, 5 mujeres y 2 hombres.

Mi mamá es un toro y mi hijo tiene esa imagen de mí.

Acá, obvio, hablamos de su cachorro, Santiago. Joven músico de Géminis que, según Gladys (y comprobado por quien suscribe), se parece a Ricky Martin.

– Lo crié sola, nunca me vio llegar borracha ni con un vago. Él ni siquiera fuma, aunque en todo lo que lo pueda retar, lo reto. Es bien hombre, pero respeta mi investidura de madre. Él me agradece ser un vago bien.

No soy celosa de mi hijo porque sé que el amor que me tiene a mí es superior a todos. Nos hicimos un tatuaje que dice “Amor infinito”.

Santiago tuvo novia una sola vez. Él no quiere todavía nada y yo le pregunto cuándo me va a traer un nieto. A la mujer que ame a mi hijo, la voy a amar. Nosotras, las madres, con nuestro sexto sentido sabemos si el amor que sienten es verdadero.

En cuanto al presente de la criatura, nos cuenta que “le va muy bien, está grabando su tercer disco con su banda de cuarteto, Kimbara”.

-No quiero que sufra. Él está labrando su vida en ese camino, se dio cuenta de que ama la música y le digo “bueno, está bien, disfrutalo”. Para él soy una ídola, mal. Me ama como madre y como artista.

Hasta acá lo lindo. En la vida de las mujeres creadoras, es necesario parar en las cuestiones del corazón y fue necesario hablar de tipos. La rubia despampanante lamentó: “Siento que no he sido muy afortunada, que no me supieron cuidar ni valorar. Doy demasiado, el psicólogo me dice que no me dan nada”.

-Soy una mujer muy fiel, incapaz de portarme mal que con alguien que está conmigo. Igual, no sé si estuve enamorada alguna vez. Siempre me pregunto eso y se lo pregunto al analista. Quiero saber si me enamoré de mis amores.

Con el papá de mi hijo me casé, él es de Córdoba. Venía acá a cantar cuarteto y nos conocimos en un baile. Estuvimos 6 años, me casé en el ’90 cuando salió “La pollera amarilla”.

Para la mujer de Aries, en el amor vale todo, menos la traición. En esa línea, la paz se mide en la escala de Richter.

-No podía entender cómo me engañaba. No me lo merecía, vivía laburando y con mi hijo encima porque nunca lo dejaba. Cuando yo me iba, él estaba de joda, con una mina y otra. Aguanté por mi hijo, pero no pude. Él no me merecía

Ahora soy más joven que en aquella época que andaba en batón. Era muy feo lo que él me hacía, pero tomé la decisión. No pude más y me divorcié.

Ahora, el cambio de patrón en presente continuo…

-Estoy de novia con un chico menor que yo, tiene 27 años (Sebastián). Es todo lo contrario a los demás, la edad va cambiando: Él me da todo y yo no doy nada. Los chicos jóvenes son los que más se lanzan.

Siempre estuve con músicos, Sebastián es deportista.

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Gladys

¿Quién es Gladys Nelly del Carmen Jimenez?

-Soy una chica de provincia, para mí fue fuerte haber llegado porque cuesta mucho, es muy difícil la carrera y más llegar. Cuando empecé no era fácil, había poco campo de acción en lo tropical y más siendo una chica. Era difícil que te pasaran en las radios y, de hecho, casi ni llevaban a la televisión a la gente de mi ambiente

Como me fue bien, me convocaron con tal de tener a esa persona que está revolucionando algún campo. Decían: “esta es la chica que está matando”, con eso se rompió la discriminación, me cansé de ir a Tinelli, a Mirtha, a Susana. ¿A qué programa no habré ido? Mis fans tienen absolutamente todo el archivo

Fui la primera que empezó a andar en la tele y siempre fui yo, con un perfil bajo y le caía bien a las producciones, a los grandes. Yo era bailantera y, a la vez, no. Siempre fui muy pulcra, el cuidado lo tuve en todo cuando hay gente en el ambiente que se descuida. Está mal que lo diga, pero es verdad.

Rompí el mito de la negrita que canta cumbia, de todo lo que se le tiraba a los bailanteros.

No me quedé en los ’90, vivo en el 2016 y me cuido. Tienen el concepto de que soy gorda y no lo soy, soy normal, tengo 60 kilos y nunca paso de ahí. Además soy bastante sana, no como pan. Me mantengo genial, maravillosa. Siempre me cuido, quiero que mi pelo esté espléndido y mis dientes estén divinos. Todas esas cosas, de otra manera, me habrían alejado.

Tengo 50 años y me siento mejor que nunca. Tengo una hermosa vida en la que pude vivir siempre de la música y pude ayudar dentro de lo que es mi mundo. A mi mamá pude darle todo. Me siento bendecida, creo en Dios y le agradezco todos los días la vida que tengo.

Dios me dio una voz con la que creo que digo algo. Cábalas no tengo. Subo y empiezo a cantar, ni caliento la garganta y todo sale bien. Los nervios los voy a tener siempre. Que la gente cante conmigo y disfrute del show me acaricia, no tiene precio. Soy una chica de los ’90, pero es como si fuese también de ahora.

 

Florencia García Alegre

 

 

 

 

 

BURRA