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Golpe norteño II en #10Cumbias

Golpe norteño

Como “La 2da del Boxeador” que cantaba Tito de Repiola, esta es La 2da del Golpe Norteño.

La primera parte rezaba que “existen muchos tipos de cumbias norteñas porque existen muchos nortes”. Y así es. La cumbia norteña tiene capos, maestros, íconos, que sentaron base en este subgénero: Los Mirlos, Antonio Ríos, Adrián y Los Dados Negros, Ternura, Almendrado, Granizo Rojo, Red, Green, Los Ávila y, por supuesto, Sombras.

Pero no todo es “La Ventanita”, amigos. La cumbia norteña no murió en los clásicos, supo reinventarse. Si bien no volvió a pegar hits masivos que bailás en los casamientos con la corbata en la cabeza,  tuvo una segunda etapa igual de exitosa que llega hasta la actualidad.

Vámonos 20 años atrás.

La generación millenial estaba encajetada entre “Sabrina, La Bruja Adolescente”, “Matilda”, “Hey! Arnold” y meta fatality en el Mortal Kombat. En el país lo teníamos al Turco (tocate el huevo/teta izquierda) y De La Rúa (*miedo*) era jefe de Gobierno Porteño. Igual, qué carajo importaba si la posta era que Madonna venía a filmar Evita y nacía el periodismo sensacionalista (A.K.A. los quilombos en la tele que tanto nos gustan) de la mano de Mauro y Chiche.

En este escenario, Malagata buscaba un nuevo rumbo después de la salida de Antonio Ríos. Sin duda, la cumbia norteña empezaba otra etapa.

Malagata – Golondrina  (1996)

La cumbia norteña le canta al amor. Al correspondido, al prohibido, al adolescente, al desengaño, al adulto, a los cuernos, a todo tipo de amor. Incluyendo el amor por la birra que es protagonista en muchas canciones.

Daniel Costigliolo lideró Malagata siendo todavía un éxito dentro de la movida, “Golondrina” era el tema del momento y hasta pegaron disco de oro.

La salida de Antonio Ríos de Malagata, como la de Daniel Agostini de Sombras, sentaba un precedente: grupos que tenían peso propio con o sin sus vocalistas estrella.

Sebastián Mendoza  – Te extrañaré (2001)

El país voló por los aires. Las ollas estaban vacías como decía El Traiko. La cumbia villera nacía como producto de la realidad social.

Mientras tanto en la cumbia norteña aparecía un pibe de barrio, que entre tantas letras duras apostó por seguir cantándole al amor.

En una entrevista dijo que era difícil pararse en el escenario del baile con sus letras naif después de Damas Gratis, de Yerba Brava o de Supermerk2, pero sobrevivió.

Sebastián Mendoza sin dudas llenó un hueco en este contexto donde cantarle al hambre, a la yuta, al saqueo, a los patacones, quebracho, lecop (la puta que te parió) no dejaba lugar para cantarle a los sentimientos.

 “Te extrañaré” y “La luna y el sol” fueron sus primeros éxitos, pero el posterior “Tarjetita de invitación” acercó un montón de público nuevo a la cumbia norteña ¿Podríamos adjudicarle a Sebastián Mendoza la existencia de millenials que escuchan norteño? Sí, podríamos.

La Clave Norteña – Dos días (2005)

Apreciación personal: temazo que marca esta época.

La Clave Norteña, con un par de músicos originales de Sombras y un cantante “pelito mojado, efecto gel”, amalgamaba dos condiciones necesarias: buena cumbia y buscar un gancho que atraiga al público femenino.

Pasión Eterna – Me estoy enamorando (2006)

Este grupo supo aprovechar la racha que había empezado con Sebastián Mendoza y La Clave Norteña. Si uno no quería hacer cumbia villera, juntabas a unos pibes de traje, a un cantante de pelo largo y a la cancha a tocar norteño, hermano.

Seguía la misma línea, las letras simples que contaban historias de amor, sonidos característicos, pero poco éxito.

Sin Ley – Mi historia entre tus dedos (2006)

Sin Ley fue el apéndice de Sebastián Mendoza. Lo formaban ex integrantes de su banda que quizás confiaron en que el público les iba a ser fiel. La idea era buena y el lugar para la cumbia norteña era cada vez más grande. Llegaron a sacar un CD que no solo tengo sino que recuerdo algunas letras y probablemente sea la única.

En este caso “Mi historia entre tus dedos” hecho en norteño fue un bien jugado, un clásico de Gianluca Grignani que los cumbieros conocemos por mil intérpretes menos por el original.

Ezequiel En Clave – Muero de frío (2007)

La gran Sombras. Ezequiel dejó La Clave Norteña y se lanzó solo. En este caso el éxito sí era suyo y la gente lo acompañó. Básicamente era lo mismo que hacía en La Clave pero con su propio nombre como protagonista.

“Muero de frío” tuvo su momento de gloria en 2007 y estoy segura de que un gran porcentaje de cumbieros que estén leyendo usaron en nicks o posteos de fotolog: El clásico “Necesito que sepas que eres el ángel que siempre me cura el dolor de mi corazón”. Yo lo hice.

Bandy2 – Lejos de ti (2010)

Los amo y perdonen la autorreferencialidad. Los escuché por primera vez en 2013, en el mismo Jujuy donde son los Backstreet Boys del Norte. Me arrepiento de haberlos descubierto tan tarde, ya que nacieron en el 96, pero cuesta descubrirlos en Buenos Aires. Acá suelen tocar en bailes de la colectividad boliviana y rara vez van a Pasión de Sábado. Son cumbia norteña pura, nata, con  caporales en vivo como en el video.

“Lejos de ti” es una belleza, si te gusta la cumbia norteña y no los conoces dale play hasta cansarte.

Sombras Nada Más – Lágrimas de amor (2013)

Sombras post Daniel Agostini trató de mantenerse de mil maneras. Seguro recuerdes a Hernán Rodríguez como cantante, aunque sea de vista, pero lo cierto es que mil caras pasaron por el grupo.  Todos lo asociamos con “La ventanita” sin embargo no murió ahí. Con una esencia norteña bien marcada, “Lágrimas de amor” es un clásico ejecutado por músicos del Sombras original.

Daniel Agostini – Te pido ayuda (2014)

El ave fénix de la cumbia norteña, señores. ¿El referente? Sin duda. Daniel Agostini es pasado y presente pero no queda encasillado ni de un lado ni del otro. ¿Es un clásico? Sí. ¿Es actual? También.  Debe tener los huevos llenos que le pidan los temas de Sombras en los shows, debe querer romper “La ventanita” a patadas, pero su carrera solista es buenísima. A la vez, su perfil pseudo mediático seguramente colaboró en mantenerlo vigente. Sus videoclips son tan “noventas”, tan cumbia norteña, tan TODO que no te dejo que NO te guste.

El Misil Norteño –  Corazón de piedra (2014)

Son actuales y hacen cumbia norteña sin giladas, sin vueltas, a la vieja escuela. Tienen videos con caporales, lindos paisajes y clásicas letras de amor. No gozan de popularidad en la “gran ciudad” pero en el ámbito son respetados. Conocelos.

Bonus Track / ¿Qué pasa hoy con la cumbia norteña?

Mi objetivo, como amante y ex groupie de la cumbia norteña, fue detallar cual es el material actual o de estos últimos años. No es fácil encontrar cosas nuevas en este subgénero, no te golpean la puerta de tu casa como cuando sale lo último de Damas Gratis. Si la querés, hay que buscarla.

No es un estilo comercial y le falta difusión, es difícil bailarte un tema de Daniel Agostini en el boliche. Entonces, ¿Qué caminos puede seguir la cumbia norteña de hoy para mantenerse en la movida? Me animo a decir que dos. O morir en lo clásico, en el sonido característico y que su público sea poco pero fiel (provincias del norte, bailes de colectividades de países vecinos y algún loco suelto) o aggiornarse.

Si hablamos de aggiornarse decimos Sebastián Mendoza. El chabón metió rock, baladas y miles de anzuelos para tener otro público. Haciendo un paralelismo con el cuarteto podemos decir que Dani Agostini es La Mona y Seba Mendoza es Rodrigo. Llegó a personas que lo más cerca que habían estado del Norte era Diagonal Norte, hizo un tema para una novela de Telefé, actúa en la peli de Gilda, pero siempre vuelve al norteño.

La cumbia norteña no le gusta a cualquiera. En Buenos Aires solemos no darle bola. Dentro de la movida tienen un público selecto, no es el de estilo santafesino, no es el de la cumbia villera, es otro. Pero si leyendo esto te picó el bichito de la curiosidad, ahora sabés que hay opciones (más clásicas o más modernas).

¿Te copa el sonido regional y las canciones de amor?, ¿La escuchabas y pensaste “es todo lo mismo, nunca hay nada nuevo”? Dale una chance, haceme caso.

Me despido con los dedos en V. Hasta la cumbia norteña, siempre.

Sebastián Mendoza – Me dejaste re tirado (2015)

Sebastián Mendoza – Amores cruzados (2015)

Agustina Alonso

BURRA