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Jackita, “El sueño de la piba”

Burra pasó una tarde con Jackita, quien no canta desde el despecho ni hacia el engaño ni le llora al amor del hombre. Impoluta, nos enseñó que se puede hacer música y se puede hacer cumbia en pos de su resiliencia, la mía y la de todas nosotras, triunfando en el intento.

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Jackita planteó: “Mi propuesta era distinta: ‘Me voy al baile cuidame, al nene’. Se podía cantar eso también. Fue bastante revolucionario lo mío, digamos”. En el marco de la salida al mundo de “El sueño de la Piba”, nos dio una lección de género sin pretenderlo y compartió un poco de ese sueño.

“Yo entré en una movida que estaba re machista. Miraba Pasión de Sábado y veía a todas las pibas cantando canciones contra sí mismas”, contó Jackita. “Yo estaba con mi hermano, él como que tenía más facilidades. Era bastante machista la cosa: Una vez, me puso a tocar el güiro o había productores que le decían ‘vos sí, pero ella no’”, detalló.

De todas formas, destacó que “hoy la mujer no está más en esa posición, como que se abrió más la mente de las personas, de las chicas especialmente que son más independientes”.

La explicación de la identidad como otra faceta de la lucha nos la da  al referirse a su aparición en los escenarios: “En ese momento era La Zorra, por El Zorro, justiciero. Así yo quería ser con las mujeres”.

(Para opacar el triunfo del símbolo, nos planteó que las vueltas de la burocracia por “un mal manejo de los números”, la llevaron a desprenderse de “la Zorra” para quedarse como Jackita. Cambio en la ecuación pero no en la sustancia, la justiciera vino y se quedó)

“Pero por aquellos años en lo que respecta a la movida tropical la cosa estaba más cerrada”, recordó. “Cuando entré éramos pocas, estaban Karina y Dalila. Yo venía con una propuesta distinta”.

El reclamo no tardó en aparecer: “Bajá, mové, subí: Todo el tiempo como que el hombre decía lo que una tenía que hacer”.

Jacqueline Acosta Lera, nacida bajo el influjo pisciano, analizó el mundo en el que se estaba metiendo: detectó lo que no funcionaba y, pisando fuerte, vino para resolver y para crear una instancia distinta: una propuesta por más distanciada de la superioridad de un género por otro.

Grabamos los temas de amor, pero nunca enojada. Sin insultar al varón”, declaró.

Quedó claro que la postura de Jackita está lejos de cualquier revanchismo. “No feminista del lado de atacar al hombre-explicó- porque mi idea es llevar alegría porque la gente ya pasa cosas tristes. Si a eso la amargamos con un tema, no da”.

En este sentido, indicó:  “Hago temas ficcionales también, como “Hay una pared”, donde hablo de mujeres privadas de su libertad. Eso no me pasó nunca, pero creo que podía comunicar un buen mensaje”.

“Hay gente a la que le llega”.

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Génesis.

A partir del 2000 aparece Jackita en la vida de la cumbia. “2003, ponele”, nos desasnó. “No era ni un proyecto recordó-  era ‘vamos a jugar a la banda de cumbia’. Después me fui involucrando y dándome cuenta de que me gustaba de verdad”.

“Después, conseguí para hacer lo de los corsos de los barrios. Me di cuenta que yo quería esto cuando me subí a mi primer escenario y dije “A ver las palmas arriba” y toda la gente haciendo palmas”, continuó.

“Me dije ‘fuaaaa’, cómo poder controlar a la gente, las manos para acá, para allá, eso”, comentó.

“Más que nada, éramos un grupo de fotolog, era la época. Nosotros poníamos ‘esta tarde la Loza va a salir en tal lado, en este, en el otro’. Y la gente iba”.

Jackita tenía dos fotologs:

1)    Lamandamasdesancristobal;

2)    jackitalaunica, “cuando empecé con el grupo”, dijo.

“Después de ese verano, en el que empezamos a hacer los corsos y los carnavales, me empezó a gustar. Además, la banda sonaba cada vez mejor y era cada vez más la gente la que nos venía a ver”, retomó.

“Me había enamorado. Creo que fue ahí cuando me enamoré”.

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El Sueño de la piba.

Jackita le  contó a Burra que si bien no era su plan de la infancia su presente, “sí era medio delirante”. “De chiquita me anotaba en todos los actos del colegio, en todos los papeles. Siempre fui medio personaje, pero nunca imaginé que se me iba a ir para este lado de la vida”, relató.

“Mi sueño era cantar. Es más, yo ya quería hacer una carrera. Yo quería lo que conseguí: Hacerme conocida, viajar”.

(Mientras tanto, en el paréntesis donde todavía regía el mandato sobre el pez que trabajaba por liberarse del medio mundo, empezaba su vida universitaria. “Hice el curso de ingreso de instrumentación quirúrgica. Me dije: ¿Qué hago acá? No me gustaba”, recordó.

“Después, fui y estudié licenciatura en turismo tres años”, nos contó aunque aclaró que tal decisión no dejaba de ser por el mandato: “Todo ahí porque mis viejos me decían ‘o estudiás o trabajás’ ”

En cuanto a “El sueño de la piba”, su último trabajo discográfico, precisó  que “es, más que nada, para el fanático que se va a escuchar los 25 temas”. “Ahí están los temas de joda, de fiesta, los temas feministas, los románticos, los covers”. Aunque, lo sabe, “la gente consume los temas muy rápido por internet y todo eso”.

“Tratamos de hacer un disco completo para que dure un año y la gente pueda disfrutarlo”, puntualizó.

Para Jackita, el disco que está también en formato físico “es como una formalidad”. “Está bueno decir nosotros llevamos seis discos editados”, sintetizó.

A modo de conclusión en torno a “El sueño de la piba”, destacó: “No quiero perder la esencia de lo que encaré desde el primer día, a dónde apuntaba, qué quería hacer, para no perderme”.

“Hoy en internet uno ve un montón de estilos diferentes que te preguntás qué carajo es cumbia pop”, lamentó al tiempo que le mostró los dientes a la secta rugbier. “Agapornis a mí no me gusta. Todo bien pero no tienen un trabajo”, lanzó.

“¿Por qué existen Agapornis y todos esos grupos de cumbia pop? Porque los chicos de la alta sociedad se sienten identificados con los que están arriba del escenario. El público que los sigue a ellos es como ellos”, observó.

“Es loco, hoy hay de todo en lo que es la cumbia pero yo sigo defendiendo lo mío: la cumbia villera”. Aplausos.

 

Futuro.

Por último, adelantó: “Ahora estamos programando una gira para México y también para Estados Unidos, para toda la comunidad latina”. “Tenemos que ir a Chile otra vez, a Uruguay que es como mi segunda casa”, consideró. Y no titubeó: “Siempre para adelante, a conquistar el mundo”.

“No tengo techo. Cuando empecé a cantar, quería vivir de esto pero no imaginé que me pasaran cosas grosas, cosas que no me imagine nunca”, definió.

“Nosotros somos productores independientes y está bueno porque nunca tuvimos el apoyo de alguien groso. Es la gente la que me mantiene, la que me permite estar en donde estoy. Es la gente”.

Burra team: Florencia García AlegreSebastián CaraballoWalter Sosa

Fotos: Camilo Jankovits

BURRA