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Leo y El León

Este medio asume el credo astrológico porque son los planetas y no tus viejos los que te cagan el camino o los que te convierten en modelo de Ricardo Piñeyro. Cuando pienses en descansarnos con el chiste de “Gachi y Pachi”, guardate tu opinión.

Hechas todas las aclaraciones, vamos a lo importante.

En los astros

Pisandro de Rodas contó que la primera de las doce pruebas que enfrentó Heracles para demostrar su condición divina ante la poca calle de su primo Euristeo era matar al León de Nemea y despojarlo de su piel. Este león levantó el pánico en todo el condado, pero el problema no era ese sino que su piel era tan gruesa que ni el napalm lo atravesaba. Igual, Hércules lo mató. Lo importante es que por la fuerza y la obstinación del animal, Zeus decidió ofrendarle una constelación. Allí es donde todo comienza.

El 13 de agosto de 1972, nace en Santa Fe, Leonardo Guillermo Mattioli durante la aurora del segundo decanato leonino. Leo es el quinto signo del zodíaco y está regido por el Sol y es en este punto donde el zodíaco alcanza su máximo esplendor: Leo es naturalmente el Rey, el centro de atención y deja que los demás disfruten de su esplendor, es el centro de su propio universo alrededor del cual giran las demás cosas.

El Sol representa el comportamiento, la ventana hacia el exterior. El Sol se encuentra en su propio signo, indicando que está en su mejor versión, con toda su fuerza. Por esto, el hombre de Leo tiene una apariencia atractiva y, tras sus pasos deja un perfecto aroma a triunfo. Es fuerte, es vital y es visionario.

“Ay Amor” cuenta con sus éxitos más cantados en versiones especiales, en el mismo nivel que “Imagine” o November Rain”. También con 5 inéditos, el álbum llega a una cifra récord de ventas en sólo 48 horas. En otro extremo, allá por el 2000, el intento de meter más shows que horas en una misma noche,  produjo un accidente rutero, en el que perdieron la vida el tecladista, Sergio Reyes, y el acordeonista, Darío Bevegni. El León quedó deshecho. Las dos caras del mismo poder, el don y el látigo de Truman Capote.

El León

El hombre de Leo es voluntarioso, su ardor desbordante se extenderá de forma tumultuosa sobre todo lo que le rodea. No dejará rastros, sino huellas (Dato: Una de las empleadas que limpió la habitación del hotel de Necochea en el que murió el cantante contó que los fanáticos se acercan magnetizados. Lo curioso es que la habitación no tiene placas conmemorativas ni recordatorios).

A sus veinte años, Leo Mattioli ya era el líder de Trinidad, dando a luz seis trabajos discográficos. Rey de la cumbia santafesina y, principalmente, de los románticos. El último.

La invocación eterna al amor de las mujeres (traducido en la disciplina olímpica de lanzamiento de ropa interior) es una constante leonina: tiene sentido aclarar que Roberto Sánchez, el Sandro de América (19 de agosto) también nació con el Sol sobre El León de Nemea.

El santafesino contó en más de una oportunidad que emprendió, a fin de evitar violencia doméstica, creemos, la obra filantrópica de devolverle a una joven la bombacha que le había tirado en un concierto. “Imaginate cuánto le insistió al marido para que la deje ir sola y, encima, vuelve sin bombacha”, expresó ilustrando con talento la #Posesión leonina.

El hombre de Leo cuando ama, posee. Sus presas acatan tal sistema a la perfección (googlear ‘Compatibilidades’) obnubiladas por el pecho enorme y peludo de estos muchachos que se entregarán con violencia y pasión tanto a sus impulsos amorosos como a sus placeres. Su batalla a librar es el freno de sus instintos a fin de evitar excesos lamentables, como bien lo demuestra el mito: Será necesario derrotar a la fiera para poder adornarse con sus atributos.

En otro orden, se sentirá atraído por lo fastuoso y lo brillante, condición que se expresa con el oro que supo decorar el cuerpo de nuestro león. Brillar es una necesidad.

Interpretando los astros

  • Leo está asociado a la Casa V, correspondiente a la experiencia personal y a la creatividad

Los nativos de Leo son personas muy creativas que necesitan expresar sus emociones. En cuanto a lo artístico, se manifiestan fogosos y comunicativos tanto en la palabra como en la acción; desean mostrar su talento, de su experiencia hacer una obra y, por supuesto, dejar un legado por el cual ser recordados. En esta línea, el éxito y la posición elevada son parte de su ruta oficial por la capacidad de inventiva de Leo y de emprender asertivamente: Una vez que su mente está decidida, no dará su brazo a torcer para cambiar en sus opiniones y siempre tendrá la determinación para cumplir con lo que se propuso. En diez años como solista, Leo Mattioli le regaló al mundo diecisiete trabajos discográficos, seis hijos,  mil ciento cuarenta tatuajes alusivos, cuatrocientos treinta y seis niños bautizados como Leonardo Guillermo a lo largo y ancho del Mercosur, ciento veinte mil calcomanías fluorescentes con la leyenda AY AMOR en ciento veinte mil parabrisas.

 

Florencia García Alegre

BURRA