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Primavera K / Con la cumbia en la sangre y La 2da del boxeador, Repiola

Con la cumbia en la sangre

Repiola es a Altos Cumbieros lo que Pibes Chorros a Damas Gratis. A ver si me explico. Mientras Altos Cumbieros y Damas Gratis captaban a la gran masa de público con himnos que hacen saltar hasta a Stephen Hawking, Repiola y Pibes Chorros se mantenían dentro de un gueto en el cual no ingresaba cualquiera. No son comida rápida, digamos. Estos últimos son más difíciles de digerir.
O sea, escuchás los decires de Tito de Repiola y Ariel de Pibes Chorros y les creés. Son verdaderos de posta. ¿Allí radicará el point?, probablemente. ¿Por eso vamos a dejar de escuchar Altos Cumbieros y Pablo Lescano?, para nada. ¿Te jode que me pregunte y conteste yo mismo?, seguramente.
En cuanto al Traidor, existe la vieja chicana por parte de la platea lescanesca que hace foco en su pasado en Los Chudas. Y el famoso “Tres teclados al pedo”, hay que decirlo, es un golazo del tigrense que se parece a “Ya morí” de Juanse para el Indio. ¿Y vos qué opinás?. Hashtag: #ArgentinaDebate, ahre.
Conclusión: las peleas inútiles que queden para Intratables, tú gózala. Recordá que estamos en la Primavera K, y que el Turco se va a amparar en los fueros parlamentarios para ver pasar el resto de su vida en el destierro serrano. Transversalidad, hermano. Una década antes de “La Grieta”, Néstor lo dijo.

Repiola, decíamos, es más trabajoso para el oído que Altos Cumbieros. Tampoco hay que hacer un curso ladri de música a cargo de Bebe Contepomi. Sin embargo, desde el vamos, la voz curtida de Tito Lacuadra nos indica que “Si te cabe, re piola”. Es decir, existe la posibilidad que no le des más chance al tercer tema, y que rápidamente te internes en un consultorio con Radio Disney a tope. “La vida es una gran sala de espera” dijo Calamaro, y me conquistó.
En el 2003, Cruce Peatonal Néstor Kirchner revoleaba la japi al ritmo del resistente 22% de los votos, y desde tierra enemiga, George W. Bush tiraba misiles hacia Irak para ver qué onda. De las armas de destrucción masiva y los fondos de Santa Cruz nunca supimos mucho, pero lo cierto es que ambos presidentes se verían las caras demasiado seguido para disgusto de los dos. Cumbre de las Américas en Mar del Plata te suena tanto como “Con la cumbia en la sangre”, el primer disco de Repiola. Por eso te queremos.
El compact abre con “No me vuelvo a enamorar”, hit corte gil corte basura que supo dar de comer a los tablones del ascenso. “Lomense la puta que te pariooo / corriste con lo’ pibe’ de Guillooon”. Qué hermoso es ser un cabeza de tacho, amigo. Si nunca tiraste un puesto de panchos, no tuviste infancia. Convertir una canción de desamor en una de tiros es lógica pura. Sabiduría popular.

El siguiente tema, “Ya llegó”, vendría a ser la presentación en sociedad de Repiola. Las palmas de las pibas y los negros arriba, la joda que empieza. Teclado característico de incitación al gedeísmo. El tercer golpe, “El boxeador”, insiste con la idea para que no decaiga el ritmo. Pugilismo: concepto madre del universo repiolístico. Andrés Selpa fue un incomprendido. Googlealo.
Después del logrado cover de Todos tus muertos, “Gente que no”, comienza una caravana inexplicable que te deja más groggy que un paseo por Once. Sin repetir y sin soplar: “Las pibas quieren cumbia” (Autodescripción corte bio de tuiter; latigazo para todas las chichis), “Que le gusta joder” (Estado de fiesta permanente), “Muevelo” (La colaless, mostrá tu colaless. Parejitas formadas en el Infierno Bailable de principio de siglo), “Reloco” (Fisura de la buena. Faso para olvidar, cadencia melanco. Te re entiendo, chabón), “Los borrachos” (Acá es cuando el oficio de Tito le saca mil vueltas a Ariel y Andy de Altos Cumbieros, con todo respeto), “Quien dijo” (Lacuadra alega que es de barrio, que lo quieren copiar. Manejalo), “Las palmas” (Tema de relleno, vale igual), “Mi vieja” (Al pibe le gusta la noche. Déjalo ser, madre), y “Megamix” (Rejunte de canciones en forma de bises).

Hechos destacables del 2004: Parroquia Néstor Kirchner baja el cuadro de Videla, el Diego amaga quedarla en la Suizo Argentina, Nicolás Repetto vuelve del exilio español y la gente pide que se vaya de nuevo, Bush es reelegido en Estados Unidos porque aguante hacérsela caber a los troskos de FM La Tribu, y por si esto fuera poco, sale “La segunda del boxeador”. La segunda placa de estudio de Repiola, en efecto.
La intro es droga pura: le gana por varios cuerpos a “Panadero ensoñado”, de Pescado 2. El segundo álbum del segundo grupo del Flaco Spinetta; faltan Cebollitas, Lole Reutemann, Yoli, y estamos todos. Hashtag: #DerrotaDigna.

La 2da del boxeador

“Llegó Repiola”; yo te aviso, te anuncio. Las palmas, las pibas, los negros. Machacante. Me tomo el atrevimiento de robarle la metodología de laburo al productor estrella de ‘Burra en AM’, y aporto un comentario de Facundo Varela en youtube sobre este tema: “Aguante re piola la concha d gorra. Con este grupo juge al gta 3 y al vice city . Mal ai qe dsaparecio . Qe viva peroon lokoo”. Textual.
Bueno, cuestión que “La segunda del boxeador” contiene 19 tracks y es un bardo analizar uno por uno. Vamos con los highlights del disco para ir cocinando esto y que vayas a viciarla tranquilo a Netflix.
“Nena, voy a boxear”, nos dice Tito Lacuadra en el tema que da nombre al álbum, y yo me emociono. Flasheo tira de Polka, Laport y Solita Silveyra. El hijo de la biarru (Facundo Espinosa) era alto drogón, y Guido Guevara le decía ‘falopita’. Así, de manera descarada, te lo linkeo con “Abrime la bolsa”. En dicha gema, es mencionado el verbo ‘jalar’. Dedicado a nuestro Avenida Néstor Kirchner en donde sea que esté.
Mundo covers: “Mi caramelo”, de Bersuit. Re tiernis. Me pone contento que Repiola le agregue el diminutivo ‘Caramelito’ porque me hace acordar a la insulsa animadora infantil que supo hacer felices a niños y adultos. Otro: “Una vela”, de Intoxicados. Zarpado. Re sale bicisenda macrista con Pity y Tito, desafiando a la Metropolitana como un campeón. Por último, lo mejor de lo mejor: “Un beso y una flor”, de Nino Bravo. Hermosura. El sentimiento que le pone Lacuadra me dan ganas de abrazarlo hasta que vuelva Kito Pizzas.
Más luego, tenemos temáticas consumistas que se repiten como “La segunda de los borrachos”, “No sé qué está pasando” y “Marihuana”. Por otra parte, “Y ahora que estoy solo” es delicioso. Se le sale la cadena y ensaya un tono ‘ya fue todo’ que encarna una filosofía punk de muchos y muchas. Ah re inclusivo.
Para el final, te dejo conciencia social de la mano de “Tumberos manos arriba”. Dedicada al logi de Sebastián Ortega. Que pinten los fierros y volveremo’ volveremo’ como en el ’73. O como en el 2003, claro está. Alberto Fernández vive.

Federico Durán

BURRA