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Primavera K / Escuela nocturna y Sigue la locura, Altos Cumbieros

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— Andy! Fijate que volvieron!

— Quiénes?

— Los Altos cumbieros!

Los Altos Cumbieros, maestro. Desplegá tranquilo esa amplia sonrisa. Sos joven, siempre lo vas a ser. “Te roban la adolescencia y la ahogan en un balde, pero la música de la adolescencia es tuya para siempre”. No es un proverbio chino, es el tweet de un escritor argentino mimado por Sarlo. A quién le importa el escaso electorado de Margarita Stolbizer, ¿verdad? Mejor volvamos a la banda de Ariel y Andy, a la fiesta del día del estudiante en la que Ruperta mostró su cola less, al registro más pueril posible que enriquece nuestras aciagas vidas.

2003. Plazoleta Néstor Kirchner asumía la presidencia del país, un quilombo. Se vino el zurdaje y una nueva camada de grupos. Supermerk2, Eh guacho, Corré guachín, La Repandilla, Repiola, La Base. Altos Cumbieros. Para suspiro de la movida, atrás quedaba la época en la que el Comfer de De la Rúa y Duhalde se ponía la gorra. El nuevo jefe de estado, torpe y dicharachero, tenía la cara de Tristán y la energía de La Mona Jiménez. Onda que no había venido desde la Patagonia hasta la Casa Rosada para ocupar una página más en los libros de historia.

Primavera K, los Altos Cumbieros ya sonaban en tu radio. Mirate el espejo, estás espléndido. Respirá la dulce fragancia callejera de aquella época. Imaginá un mundo sin redes sociales y con páginas de internet precarias, diseñadas en un cyber de mala muerte a la altura del Cruce de Lomas. Hacé click acá y acá, ya mismo. Pegate una vuelta que te espero para lo que resta de nota.

¿Ya está?, ok. ¿Vos viste lo que decía al costadito?, mirá: “PARTICIPA EN NUESTRA LISTA DE CORREO  CONOCE CHICOS Y CHICAS INTERCAMBIA MAILS –  CLUBES DE FANS Y ENTERATE DE LAS NOVEDADES DE LA MOVIDA TROPICAL.SOLO TENES QUE MANDAR UN MAIL EN BLANCO. ¿Y las fotos de Ariel y Andy con sus ídolos y colegas?. Hermocho.

En este contexto, Los Altos Cumbieros debutaron en las bateas de las disquerías (¿te acordás cuando Musimundo no vendía lavarropas?), conquistando el mapa argentino y aledaños de punta a punta. “Escuela nocturna” fue la piedra fundamental, la placa que tu adolescencia estaba esperando. Ahí, peleando palmo a palmo con un álbum revelador como “Never Mind the Bollocks”, de Sex Pistols. Misma actitud, idéntico desenfado, tal vez distintos estilos. Pero el contenido era igual de rico, en efecto.

Por si el fantasma del Comfer volvía a amenazar, los Altos Cumbieros sabían utilizar un fino doble sentido que alimentaba la mirada cómplice al compás de su cumbia indecente. Himnos como “Escuela nocturna”, “El cumple de tu hermana”, y “La manuela”, aún hoy hacen piantar un lagrimón hasta al más erudito integrante de Carta Abierta. Bueno, no sé si tanto. Ellos se lo perderán.

Lo realmente inexplicable y alucinante es que luego de despacharse con gemas como “Vamos a bailar”, “Con las manos arriba” o “Caretón”; en las cuales se refieren básicamente a estar re loco toda la noche, los Altos Cumbieros son capaces de meterte un cover de Víctor Heredia. “Sobreviviendo”, más precisamente. Disco ecléctico. Todavía no sé cómo lograron combinar frases como “Nena, tírame la goma”, o “Yo tomo vino, yo tomo coca, y quedo duro como una roca”, con “No puedo olvidarme lo de Hiroshima”. El mágico sabor y encantamiento de la cumbia, amigos.

Pasemos al 2004, con el caso Blumberg y los piquetes de Castells marcando la agenda. Centro Cultural Néstor Kirchner llevaba las riendas como un campeón, apenas había pasado un año de su mandato y la oposición quedaba pedaleando en el aire con los escombros del 2001 ahí nomás. La movida tropical estaba re tranca con el oficialismo, hasta que un día, Alberto Fernández abrió la boca. El entonces jefe de gabinete vinculó el fenómeno de la cumbia villera con la creciente delincuencia, y la polémica no se hizo esperar. Rápido de reflejos, Torneo Clausura Néstor Kirchner salió a bancar a la bailanta, y hasta invitó a La Tota Santillán a Balcarce 50. Fin de la discusión.

Altos Cumbieros - Sigue la locura - Front

Así fue que con la venia desde arriba, florecieron mil flores. “Sigue la locura”, segundo álbum de Altos Cumbieros, catapultó al conjunto de Ariel y Andy hacia la cima. Canciones de sexo, drogas y alcohol para tu piel de verano; el “Vicio” de Jóvenes Pordioseros hecho cumbia. El segundo disco de estudio de Sex Pistols que nunca pudo ser. “Pedazo de bagarto”, “La jarra”, “Sangre negra”, “Chupa me alberga”, “Pa’ que la muevas”, todos hitazos. Pum, pum, pum. Uno detrás del otro como puñalada de manco en segunda vuelta.

Yapa: reversiones reventadas de “La cucaracha”, “La banda está borracha” y “La ventanita”, tour porteño con referencia bukkakera en “Te querés matar”, y un cierre enganchado con tono testimonial de la mano de “Casi la mato” (Los Chakales)  y “Ni un segundo dudé”.

Toda la gloria de los años de juventud fueron nada. ¿Y si la próxima primavera se vuelve a juntar la camada de Egresados 2005?. Pregunta retórica si las hay. Por las dudas, Ruperta ya está practicando el pasito que tan bien le salía en aquellas épocas de ringtones. Vos sabés, yo lo sé, todos lo sabemos. Es re perfecta.

Federico Durán

BURRA