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Quién te hace bailar, 1 de Kal

Cuarta edición de Primavera K. En la primera entrega de esta sección, hablamos de los desfachatados Altos Cumbieros (“Por si el fantasma del Comfer volvía a amenazar, los Altos Cumbieros sabían utilizar un fino doble sentido que alimentaba la mirada cómplice al compás de su cumbia indecente”). Después, llegó el turno de los pendencieros de Repiola (“Repiola, decíamos, es más trabajoso para el oído que Altos Cumbieros. Tampoco hay que hacer un curso ladri de música a cargo de Bebe Contepomi. Sin embargo, desde el vamos, la voz curtida de Tito Lacuadra nos indica que ‘Si te cabe, re piola'”). Y por último, el gran éxito de aquel momento primaveral que sacudió la escena de la movida: La Base (“La segunda placa de La Base encuentra a la banda en el pico de su pedo, como dice Dárgelos. ‘Así se la baila, así se la goza. Para los cumbieros llega mi cumbia sabrosa’. De este modo imbatible comienza una fiesta de poco menos de media hora”).

1 de Kal

En aquella nota de La Base, cerramos con la idea de que el mercado de la cumbia pedía nuevos rumbos. 2005, Hostería Néstor Kirchner va acumulando poder y buena imagen por igual, con el encolumnamiento de organizaciones de Derechos Humanos y sectores progresistas detrás. Una amplia mayoría entendió que los ’90 fueron nefastos y que nadie estuvo allí para contarlo; o sí, pero mejor no hacerse cargo. Con el viento patagónico a favor, y el Nunca Más a las privatizaciones y a la convertibilidad, la suerte de Chiche Duhalde quedó echada en las legislativas de octubre de aquel año. El Padrino de la derrota, sensacional estreno en todos los cines de la Provincia de Buenos Aires. Calabacita lo hizo.

En este contexto de prosperidad, pero recién llegando a las puertas del purgatorio, la cumbia villera se amolda a los tiempos que corren y ve llegar tendencias nuevas como el reggaetón. Ejemplo de ello: Román El Original. No, no hablaremos de nuestro Don Omar. La próxima, tal vez. Pero sí ahondaremos, teniendo en cuenta que venimos del estilo impuesto por La Base y Néstor Bordiola, en la vida y obra de 1 de Kal gestión El Polaco.

Quién te hace bailar
“Quién te hace bailar”, primer disco de la banda. Inspirado inicio de la mano de La rocha. La voz de pendejito de Ezequiel Iván Cwirkaluk enternece un poco, mientras el Turu le hace la segunda. Le siguen 17 tracks más que iremos describiendo con paciencia y saliva.

Desesperado. “¿Y ahora quién te hace bailar?, ¡1 de Kal!”. Es el primer registro del Polaco con el corazón roto, todo un hallazgo. Postales de lo que vendrá.

Una mañana/Fui feliz. Un compañero de vida que la quedó, tristeza infinita. “Perdimos un buen amigo, ganamos un ángel para Dios”. Por suerte, viene enganchada “Fui feliz” para rematarla con una relación estallada en pedazos.

La braguetera. El disco pedía a gritos violencia de género, acá estamos. “Si la ves por ahí, ni lo dudés, porque la braguetera alto churro te va a hacer”.

Un sueño. Pintó romanticismo y melosidad made in Polaco. Cumbia base con dulce de leche.

La chica indicada. El teclado se pone gede, ídem la expresión vocal de Cwirkaluk. “Y aunque tus padres se opongan, van a entender que tú serás para mí”. Peligro de zamarreo.



Y ahora todos juntos.
Se armó la joda. Ausencia absoluta de incitación al consumo de estupefacientes, mal ahí.

Vino tinto. Empezó el vicio, por fin. Intro simpática con un supuesto borracho.

Saqué boleto. Ahora sí, habla del fasooooo. Ida y vuelta a la estratósfera.

El corralón. El tema que le da sentido al nombre de la banda. Gira loca, obra en destrucción.

Levanta las manos. Alto agite, amigo. El Polaco en su mejor momento como frontman.

Poco a poco. Estado de noventismo, musicalmente hablando. Ritmo tropical corte Commanche.

Ay mamacita. Re tema del verano. Lo baila Pinamar.

Sube la colita. Ringtone del año, mano a mano con “La colaless”.

Qué noche. Teté. Nostalgia pura resacosa de lo acontecido siete horas atrás.

Mira la pibita. 6 AM. Esa burra no fue al colegio, pero sí a Tropitango.

Me acuerdo de tí. Bajonazo. Extrañábamos tanto al Polaco en modo melanco.

Pa’ delante. Cierre bien arriba, wacho. “Y una mano por aquí, y una mano por allá. Con mi cumbia, cumbia buena, vamos todos a bailar”.

Tras su debut, 1 de Kal siguió su sendero con “Ella me quiere”; placa doble con 6 temas nuevos y 6 en vivo. Allí, Ezequiel Iván Cwirkaluk aka El Polaco consolida su búsqueda sentimentalista.

Pocos meses después de la salida del álbum se repite la historia de La Base: el cantante abandona la banda para crear su carrera en solitario.

Es así que desde el 2005/2006 para acá, tanto Néstor Bordiola como El Polaco hacen de su nombre un suceso. Más allá de grupos de facebook y tweets de fanáticos, o los dardos lanzados de un lado y otro, cada uno en su camino no le causa mal a nadie. Al contrario, más música. Ese es el point.

“Hay una grieta en todo, sólo así entra la luz”. (Leonard Cohen)

 

Federico Durán

BURRA