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95/ Sin Decir Adiós, Luz Mala

Samuel Coleridge, The Rime of the Ancient Mariner: el viejo marinero pretende convertirse en novedad. Esta perspectiva se manifiesta en su impotencia circunstancial, producto de una vida monótona, ante la posibilidad de una muerte increíble, apasionada, fuera de lugar: el anciano asesina a un albatros en medio de una catastrófica tormenta. Decide aniquilar al amuleto. Se hace cargo de su destino y condena al resto de la supersticiosa tripulación:

“Los fuegos de la muerte bailaban a la noche; el agua como óleos de una bruja. Ardía verde, y azul, y blanco.”

El fuego fatuo, presagio latente de la muerte: lo supo Bram Stoker y lo sabe tu tío changarín exégeta del anís que una vez en el chaco se fajó con un demonio musculoso que en realidad era muy parecido a un enano musculoso.

Esa es la Luz Mala. Esa es la conformidad científica. Metano. Implacable. Te vas sin decir adiós. Como el viejo marinero. Como Luz Mala, el grupo de Emilio y Beto. La banda de ex mecánicos reclutados en Lanús por la sinarquía discográfica cumbianchera. El grupo que empilchaba altas y poderosas chaquetas amerindias flasheras, más cercanas al consumo de peyote que a un uso wiphala-hardcore.

Sin decir adiós

En 1995 grabaron Sin Decir Adiós, un disco cumbiero de guitarras, con algunos sorprendentes acercamientos chúcaros al bluegrass.

Sin Decir Adiós abre con ídem, toda una declaración de principios. Hola y chau como los tranzas. La canción es re sufrida. Vos seguro flashabas que pintaba un macho alfa corte Vladímir Putin en cuero a lomos de un oso que se va como quien desangra, porque pintó asado con los pi y chacoteo con otra wacha un toque más piola. Pero no. La que se va es ella. Y vos te quedaste con tu soledad y la suscripción de Netflix.

“Una nota me dejaste”. No se termina de ir, es como cuando lo querían echar a Arruabarrena. Onda que le dejó la nota para decirle que no lo amaba. Pride.

“La foto del armario” y “los juegos que inventamos cuando hacíamos el amor”. Demiurgos.

Por qué a él”, Ruego tu perdón”: continúa el drama, y preferís estar en el fb de Resistiendo con aguante.

“Desde el cielo te vería”.“Desde el cielo tal vez tenga la salida, no te tengo y estás lejos de mi vida”, re dark. Lo más copado es cuando planea contratar a una troupe de querubines warriors para que regenteen su amor. Necesita morir para ser más poderoso y abarcarla. Fuerte. Luz mala. La sombra de la muerte como resolución de todo amor pelotudo.

“Abrí la puerta”. El perdón. No existe motorhome entre nosotros dos bajo la fiebre de Sandra.

Este tema posee un videoclip muy lisérgico que incluye desdoblamiento astral, velas y coreos.

“Soy tu dueño” y “Un beso y nada más” tienen ese convencimiento que solo te da la derrota o saberte derrotado.

“Llorar frente a un papel”. Si la reversionan los Altos Cumbieros será un nuevo hit aportado por la drogadicción festiva.

“Sinónimo de amor” y otra ejecución melosa para gente que no sabe amar.

“Hasta que vos lo decidas”, “hasta que no exista la vida”Un sorpresivo southern góspel, que se toma con agria sorna la idea del regreso de Cristo, o de cualquier mesías que prometa más que cualquier superstición.

 

Sebastián Caraballo

BURRA