Solo, Daniel Agostini (COSCULLUELA EN JESSE JAMES)

Lo que debió ser, por pedido de los editores, un despilfarro de párrafos dedicado al CD Solo (1997) de Daniel Agostini, lo reestructuramos (en suerte) por la agenda. El periodismo es acontecimientos, experiencia, y Cosculluela en el barro de Jesse James vende más que cualquier cable de Télam sobre el monótono fulgor del ex de Nazarena en el epicentro de los noventa.

Ahora sí. El oriundo de Humacao, de 36 años, de padre cubano y madre puertorriqueña (garramo la pala y lo wikipediamos), se volvió la morfina del sábado por la noche en una actualidad de desamor en los corazones de los redactores de Burra, por lo que aprovechamos y, alcohol de por medio, pintó nota. Qué más da si tu señora te dejó por otro con auto y vos andás a pie, si existen los sábados en el lejano oeste y los rebajamos con jueves de Pinar.

Cinco de la matina, con la banda más gedienta que nunca en Isidro Casanova, El Príncipe se presentó en el escenario bajo una lluvia papelitos cual ganador de Operación Triunfo. Dijo un par de giladas corte balbuceo, reconoció su fanatismo por el Seba Mendoza y Biondini, apuntó en torno a las bondades de “la mujer argentina” y arrancó a pleno de la mano del gordito rapero que le pone onda en caso de que al DJ pifie con la pista y el cantante se olvide la letra. Como la Tota Santillán pero menos medicado. Vestido de Adidas, como cualquiera de nosotros, pero con más cadenas que gestión Kirchnerista, Cosculluela arremetió con la intro en el corazón de la tercera sección electoral: “Díselo ma, que tu estas puesta pa mí, como yo estoy dispuesto pa ti. Somos dos locos en el mundo, desde el segundo en que te conocí” ¡Que noche Tete! #LaMatanzaBailaEnJJ.

En el medio de la disyuntiva sobre sacar el celular para tener retrato fílmico del show o quedarme en el molde con las manos en los bolsillos para que no me pungueen la billetera donde tenía la SUBE con 50pe para volver a Ezeiza, el artista continuó con los hits y el ambiente se puso lindo/espeso. Es como una Bizarren pero sin los pibes de los centros de estudiantes y con más armas blancas. En paralelo, no afirmo ni desmiento que el Brian la paravalencheó con un Smirnoff de litro en la mano (en la otra tenía la Cepita, obvio), mientras el puertorriqueño sonaba con “Te Busco” y todos llorábamos. “Te tiene mal esa rutina (AAAAHHHHH), yo quiero ser el hombre que te cambie la vida. Tú estás buscando una salida, motívate, ponte bonita, que nos vamo a la huida. Tú me dices si te busco o si nos escapamos”.

“En el mismo escenario donde estuvo Sandro, pasó Camilo Sesto y tocó Sergio Denis”, Jesse James, escenario por el que transitaron los mayores exponentes de la cumbia y hoy la reguetonea fuerte Coscu. Piel de gallina. En fin; media hora de actuación en la que el pelado de Centroamérica apeló a no menos de cinco temas salidos de colaboraciones con Ozuna, Wisin, Yandel y Chris Cornell. No obstante a los presentes nos chupo un huevo, sabiendo que la patria es el otro y como somos todos peronistas de Perón, deliramos igual. El corazón casi se nos sale, latiendo con la velocidad de perreos asesinos.

Recapitulamos, si te quedaste manija pensando en lo acertado que fue para Agostini separarse de Grupo Sombras y cantarle al presi Charly Saúl en Anillaco. Tenemos tu Halls para la chanchada, porque a  nuestro trovador pseudo norteño no le fue esquivo el mítico Jesse James y – para no romper con la línea editorial, ponele que fue en los noventa-  también la dejó así de chiquita.

Leonardo Reula

BURRA